La Policía se refiere a la grabación en la que dos de sus patrulleros apuntan y disparan a quemarropa a las personas que protestaron la noche del 9 de septiembre en el CAI Verbenal, en la localidad de Usaquén.

Ese video fue difundido en la noche del miércoles por el analista Ariel Ávila acompañado de un texto en el que afirma que esas imágenes desvirtúan las declaraciones del Ministerio de Defensa con relación a los hechos de ese día y, para él, confirman que fue un ataque “coordinado”.

Ante eso, la Policía dijo que la Dijín y la Dipol conocieron las imágenes desde el 10 de septiembre y que desde el 13 está adelantando “las investigaciones correspondientes para determinar con objetividad y exactitud las circunstancias en las que ocurrieron los hechos”, que detalló así:

“Se aprecia un grupo aproximado de 25 funcionarios, dos de los cuales presuntamente accionan sus armas. Lo anterior, en medio de ataques realizados contra las instalaciones del mencionado CAI y contra los integrantes de la institución, seis de los cuales resultaron lesionados”.

Según el texto, “un oficial terminó herido por arma de fuego y un intendente sufrió fractura de dos dedos de la mano derecha y quemaduras en la mano izquierda, al parecer como consecuencia de un artefacto explosivo improvisado que habría sido lanzado por desconocidos en los actos vandálicos”.

La Policía aseguró que ese video está siendo analizado junto con otras situaciones y disturbios en Bogotá para “determinar eventuales responsabilidades y adoptar las medidas a que haya lugar dentro de las investigaciones disciplinarias”.

Entre las pruebas que se entregaron al CTI de la Fiscalía están las armas de dotación de algunos uniformados para que se adelante “la respectiva inspección judicial” en relación a este caso. Además, la institución se comprometió a actuar con transparencia en los procesos penales y disciplinarios que buscan esclarecer esa noche de terror en Bogotá.