Los comerciantes del sector sacaron trapos y llanatas para bloquear el paso de Transmilenios, carros y otros buses para exigirle a la alcaldesa Claudia López que les permita trabajar durante el modelo 4×3, que implica 3 días de confinamiento total.

Uno de los manifestantes dijo en Blu Radio que las ventas de por sí ya son regulares, como para que tengan que volver a cerrar sus negocios.

Otro señaló que cuentan con medidas de bioseguridad y control de aforos para evitar aglomeraciones.

A la Primero de Mayo con carrera 30, sur de Bogotá, llegó la Policía para intentar controlar a los que protestan y permitir el paso de los vehículos, como se aprecia a continuación:

 

Participantes de las protestas han aprovechado que los buses de Transmilenio están estancados para pincharles las llanatas, según dice Red Más Noticias en este trino:


Varios comerciantes del sur de la ciudad se declararon en desobediencia civil, pues aseguran que, mientras a ellos los obligan a cerrar, los dueños de locales siguen cobrando mensualmente sus arriendos.