De acuerdo con Noticias Caracol, algunos agentes de esa estación policial —que reservaron sus identidades— indicaron que el lugar está en malas condiciones y, al parecer, a las pistas “no les han hecho el mantenimiento adecuado desde hace varios meses”.

También revelaron que las láminas que reciben los impactos de las armas de fuego tienen malas adecuaciones, y la cantidad de policías que ingresan al sitio para practicar es superior al número permitido en el polígono, según el noticiero.

Esas denuncias se conocieron este miércoles después de que las autoridades confirmaran que el patrullero Duván Betín accidentalmente recibió un impacto de la bala en la cabeza, mientras hacía la prueba.

Sin embargo, las condiciones en las que el uniformado resultó herido, y por las que permanece en el Hospital Central de la Policía, no son claras. Por eso, el informativo de televisión entregó las siguientes dos hipótesis:

La primera versión señala que “el disparo alcanzó una de las láminas de metal, que estaba llena de huecos. El tiro se devolvió y el hombre cayó herido”.

La otra hipótesis indica que en el polígono solo hay 4 pistas de disparos; no obstante, este martes “estaba tan lleno que, al parecer, había hasta 14 policías accionando al tiempo las armas de fuego”, que uno de los compañeros lo habría herido accidentalmente.

Como si fuera poco lo anterior, los uniformados también lamentaron que en el lugar no había un médico para atender la emergencia —se supone que debería estar disponible un equipo médico especializado, debido a la probabilidad de que se presenten estos accidentes—, por lo que los compañeros fueron quienes auxiliaron a Betín.

Noticias Caracol concluyó su informe diciendo que la Policía de Bogotá no se pronunció sobre la desafortunada situación.