El pasado 5 de febrero, la alcaldesa Claudia López dio luces sobre el momento en el que se podría levantar el pico y cédula en Bogotá. La mandataria indicó que esa decisión se evaluaría en el momento en el que la capital del país vuelva a tener una cifra similar al promedio de casos activos de COVID-19 en el último trimestre del año pasado: 18.000.

“El pico y cédula se termina cuando logremos bajar a lo que eran los casos promedio del valle del año pasado, que eran 18.000 casos activos. Nos faltan 10.000. No vamos mal, vamos en la tendencia correcta”, dijo en su momento López. Para ese entonces, Bogotá tenía alrededor de 28.000 casos activos.

Sin embargo, el descenso en esa estadística ha sido contundente y, en cuestión de una semana, la capital del país pasó a tener poco menos de 20.000 casos activos. La secretaría de Salud confirmó que, con corte al viernes 12 de febrero, la ciudad tenía un total de 20.329 casos activos. Lo anterior confirma que al pico y cédula le quedan los días contados, de acuerdo con lo anunciado por la alcaldesa.

Las localidades que más contagiados tienen actualmente son: Suba (2.681), Kennedy (2.343), Engativá (2.125), Usaquén (1.314), Bosa (1.297) y Ciudad Bolívar (1.110).

Bogotá superó definitivamente el segundo pico de la pandemia. Ahora la ocupación de las unidades de cuidados intensivos instaladas para pacientes con coronavirus es del 66 %, lejano del 94 % en el que llegó a estar ese indicador para en la segunda mitad de enero. De igual manera, los nuevos casos que se confirman cada día son muchos menos que los que lamentó la ciudad a comienzos de este año ya que ahora se reportan, en promedio, unos 1.500 infectados.

La capital de Colombia tiene actualmente dos medidas vigentes para contrarrestar la velocidad de contagio del coronavirus: el pico y cédula, y la prohibición que tienen los establecimientos comerciales para operar después de las 11:00 p.m.

Esta semana será clave para determinar si dichas restricciones continuarán en la parte final de febrero, o si definitivamente los bogotanos volverán a tener días libres de medidas o controles como los que se vivieron entre octubre y parte de diciembre del año pasado. De todas maneras, las autoridades han sido claras en insistir que el autocuidado es la clave para que el tercer pico de la pandemia no se adelante.