Esos detrimentos están relacionados con bandas delincuenciales que, según el cabildante, “están aprovechándose de los beneficios de las tarjetas de Transmilenio, como lo son los transbordos y subsidios, para defraudar el sistema”.

Ante el evidente desfalco al sistema masivo de transporte público que provocan estos delincuentes —respaldados por algunos usuarios—, González propuso un proyecto de acuerdo en el que se apliquen fuertes sanciones a quienes incurran en ese fraude.

Estas son las medidas propuestas por el concejal para combatir la reventa de pasajes:

  • Suspensión por 30 días (calendario) del beneficio en tarifas de transbordos y tarifas diferenciales otorgadas a adultos mayores de 62 años, personas con Sisbén o discapacitados.
  • En caso de reincidencia en el mismo año, el beneficio se suspenderá por 6 meses.
  • Si el usuario insiste en la conducta en 3 ocasiones o más, el beneficio le será suspendido incluso, indefinidamente.

Lo anterior tiene que ver con las recientes cifras en las que González evidenció que la cantidad de tarjetas incautadas creció en un 87 %; en 2018, se decomisaron 1.438 tarjetas y en 2019, se incautaron 2.690.

Cabe recordar que en agosto pasado 14 Catorce personas fueron capturadas por vender transbordos entre buses con tarjetas asignadas a adultos mayores y discapacitados. Por esa mala práctica, los delincuentes ganaban hasta 200.000 pesos por hora.

Así funciona el fraude:

Los sujetos tienen varias tarjetas, pero le prestan una a cada usuario para que la acerque al lector y, de inmediato, la devuelva al revendedor. Así ingresan las personas a una misma ruta o bus y ese primer pasaje el sistema lo valida con la tarifa plena, es decir, 2.200 pesos.

Sin embargo, por esos pasajes validados cada tarjeta tiene derecho a dos transbordos gratis. Es ahí donde comienza el negocio para las mafias, pues venden esas 2 transferencias en un valor más económico al que cobra el sistema, pero en diferentes rutas y antes de 90 minutos para que el sistema asimile los transbordos gratis.

Sobre la situación, el concejal concluyó: “Es preocupante que Transmilenio esté en mora de hacer un estudio que arroje de forma puntual, el estimado de viajes diarios y el dinero defraudado, que causa el fenómeno de la venta irregular de pasajes de Transmilenio, reclamo que venimos haciendo desde el año 2016, cuando evidenciamos los primeros casos de esta práctica”.