“Instamos [a Claudia López] a pronunciarse y retractarse públicamente de cualquier declaración xenófoba que fomente el odio contra nuestros connacionales“, reza una comunicación enviada a la alcaldesa por la Comisión de Política Exterior de la AN, de notable mayoría opositora al régimen de Nicolás Maduro.

El parlamento de ese país se refiere a lo dicho por López después de que fuera asesinado en un bus de Transmilenio, en el norte de Bogotá, el mesero Oswaldo Muñoz, por robarle el celular. Las pistas iniciales apuntan a que entre los autores del crimen habría ciudadanos venezolanos. Ese es un hecho más que muestra que los homicidios en la capital van al alza y no son simple percepción.

Pocas horas después de que el país se enterara de la muerte de Muñoz, López dijo: “No quiero estigmatizar, ni más faltaba, a los venezolanos, pero hay unos inmigrantes metidos en criminalidad que nos están haciendo la vida cuadritos”. Y después advirtió que “el que venga a ganarse la vida decentemente, bien; pero el que venga a delinquir, deberíamos deportarlo sin contemplación”.

En la comunicación enviada por la comisión del Parlamento venezolano rechazan “contundentemente” dichas declaraciones en las que aseguran que “se refiere a los venezolanos como ‘delincuentes’ y causantes del aumento de la criminalidad en Bogotá”.

“Le enviamos esta comunicación, respetuosamente, con el fin de reiterar que los venezolanos han abandonado su tierra, huyendo de la dictadura de Nicolás Maduro, muchos de los cuales se encuentran en Bogotá”, reza la comunicación enviada a López, 11 días después de que se produjera.

Pero la del Parlamento venezolano no es la única voz de rechazo que se ha levantado en ese país contra lo dicho por López. El influyente diario El Nacional también criticó a la alcaldesa con un editorial bajo el título ‘Xenofobia bogotana’, en el que asegura que las expresiones de ella demuestran que “no entiende de fenómenos sociales”.

Los integrantes de la AN aseguran que muchos de esos migrantes “han contribuido al progreso y han sido generadores de impuestos”.

También se remiten a las declaraciones del director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, que explicó que rechazó cualquier acto delictivo, pero aclaró que no se puede responsabilizar exclusivamente a los extranjeros de la situación de orden público que vive Bogotá.

De las 21.812 capturas en flagrancia en Bogotá, 1.874 son de ciudadanos venezolanos. […] Dicho de otra forma, nosotros no encontramos que la criminalidad en Colombia pueda explicarse a partir de la migración venezolana”, dijo el funcionario al citar datos de la Fiscalía General.

Según la ONU, cerca de cinco millones de venezolanos han abandonado el país en los últimos años como consecuencia de la crisis que vive.

De ellos, algo más de 1,7 millones se han asentado en Colombia, un país que muchos han atravesado, en ocasiones a pie, para llegar a otros destinos en la región.