En una dura columna en Semana dedicada a los desaciertos políticos que ha tenido, de parte y parte, la implementación de los acuerdos de paz firmados hace 3 años en La Habana, Vicky Dávila pide revisar en qué van las obligaciones contraídas por la antigua cúpula de las Farc.

“Poco se ha materializado por los compromisos adquiridos por lo excomandantes en el acuerdo, que van más allá del desarme y de recibir beneficios […] es justo que las Farc responda por los incumplimientos”, señaló Dávila en la revista.

La periodista empieza por señalar que cerca de 2.500 guerrilleros han abandonado el proceso, incluidos algunos de sus antiguos cabecillas políticos y militares. En ese sentido, Dávila menciona los casos de ‘Iván Márquez’, ‘Jesús Santrich’, Hernán Darío Velásquez, ‘el Paisa’ y Henry Castellanos, ‘Romaña’, de quienes no se sabe su ubicación exacta desde hace meses.

Sobre Márquez, la periodista dice que “se fue por miedo a la extradición” y sugiere una presunta responsabilidad del exjefe guerrillero en un saqueo a las finanzas de la paz, en el que tuvo injerencia su sobrino, el extraditado Marlon Marín.

En relación con ‘Santrich’, Vicky Dávila afirma que se trata de un capítulo funesto, especialmente para la justicia colombiana, que “se pasó de garantista”. En eso también se lleva una parte la JEP por no fallar a tiempo un recurso de la Procuraduría, que habría determinado un destino diferente para el exnegociador.

No obstante, la periodista hace un reconocimiento a Rodrigo Londoño, ‘Timochenko’, por tomar distancia respecto a ‘Iván Márquez’ y los demás “evaporados” de las Farc, aunque dedica una buena parte de su columna a exigir, en el marco de la Justicia Especial para la Paz, que la antigua cúpula militar pida perdón por los más de 50 años de guerra y de masacres, violaciones, secuestros y su relación con el narcotráfico.