En diálogo con Semana, medio que publica la historia, una de las profesoras contó que se trataba de un avión de fumigación que se aproximó demasiado a la escuelita cuando estaba esparciendo una sustancia que sería un agroquímico o herbicida.

La aeronave estaría encargada de fumigar cultivos de arroz cercanos al centro educativo, sin cuidado suficiente sobre el lugar donde esparcía las sustancias.

Además se trataría del segundo caso ocurrido en la región, después de que en otra institución cercana a Yopal, otros 10 niños y una mujer con dos meses de embarazo sufrieran una situación muy similar con otra aeronave de aspersión arrocera, presentando “síntomas de intoxicación como nauseas, dolores de cabeza y alergias en la piel”, agregó la revista.

Ese medio también cuenta que el alcalde de Yopal, Leonardo Puentes, ordenó una investigación cuyo resultado confirmó que los síntomas —que casi dos semanas después de los hechos siguen afectando a los niños– no tenían otro origen exógeno como alimentación.

En el segundo caso, el informe detalló que los químicos en cuestión serían Agridor, Azufre, Gibgra, Calcibor y Soprohiolan.