Una familiar de la víctima le dijo a Noticias RCN que fue el forense quien le contó que el niño tenía quemaduras en todo el cuerpo.

Ante las marcas de tortura, la Secretaría de Integración Social de Bogotá rechazó el caso y ofreció acompañamiento y apoyo funerario a la familia.

Omaira Orduz, subdirectora de familia de la Secretaría, dijo a ese noticiero que la muerte del niño fue consecuencia del maltrato y, al parecer, de la violencia ejercida por sus cuidadores.

Después de rechazar la muerte, reiteró en ese medio que “situaciones así no se pueden seguir presentando”.

Ante las evidencias denunciadas, la Policía está haciendo la investigación que vincula al padrastro del niño, de 22 años de edad; a la madre, de 21; y a una supuesta cuidadora, señaló el medio.