El operador era integrante del concesionario Gmóvil SAS y falleció en la mañana del viernes pasado, 24 de julio.

La trazabilidad sobre su estado de salud destalla que el día 14 de julio el operador llegó sin ninguna novedad al turno de la noche y al terminar la jornada reportó quebrantos de salud (dolor de cabeza).

“El 15 de julio reportó al concesionario su incapacidad por 5 días, luego de ser atendido en una cita médica por su EPS, con diagnóstico asociado a migraña”, informó Transmilenio en un comunicado enviado a medios.

El documento agrega que, según información suministrada por sus familiares, el 17 de julio el operador fue trasladado a un centro hospitalario e ingresó a la UCI con posible caso de COVID-19 hasta el pasado 24 de julio.

“Hasta esa fecha el concesionario fue informado por su familia sobre su deceso. De acuerdo con el dictamen médico, el paciente que tenía antecedente de hipertensión sufrió un paro cardiaco”, señala la empresa de transporte masivo de Bogotá.

Además, aclara que, de forma preventiva y tras la situación, el concesionario procedió a activar los protocolos de bioseguridad y aisló a personas que compartieron turno o estuvieron en contacto con la persona que falleció.

La empresa también aclara que, dentro del protocolo se encuentra que es deber de los operadores reportar al concesionario cualquier malestar o síntoma sospechoso o asociado al coronavirus. Incluso, si se trata de algo leve.

Lo anterior, dice Transmilenio, para poder activar todas las medidas, aislarlo de manera preventiva en su casa, notificar a la EPS y hacer el seguimiento correspondiente.

Nota: la versión inicial de este artículo fue modificada para precisar que el hombre murió de un infarto, pero no se descartó que estuviera contagiado de COVID-19.