Este viernes en la mañana, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, indicó en una entrevista que tiene la certeza de que la variante brasileña está circulando en la ciudad.

Horas después, cuando el Gobierno confirmó que extendía el cierre de los vuelos desde Leticia y Brasil hacia cualquier parte del país, se refirió a la presencia de la mutación en Bogotá.

Para argumentar dicha decisión, el Ministerio de Salud indicó que el impacto que tendría realizar la apertura de vuelos desde Leticia en este momento para el país, “sería muy negativo en términos epidemiológicos”.

El director de Epidemiología y Demografía de la entidad, Julián Fernández Niño, explicó que el comité asesor para la pandemia considera necesario mantener esos cierres teniendo en cuenta el tercer pico, el avance de la vacunación de los mayores de 60 años y “viendo que Bogotá está comenzando a crecer en casos”.

El objetivo del dicho cierre aéreo, precisó, no es evitar la llegada del linaje brasilero al centro del país, que virtualmente es imposible, sino alargar esa posibilidad. “Es improbable evitar que lleguen casos, pero la idea es que llegue la menor cantidad posible”, indicó el director.

Con ello, el experto dejó ver que esperan frenar al máximo la circulación de esa mutación en la ciudad, pues el INS confirmó desde marzo que se detectó en la capital el primer caso de este tipo.

Claudia López también dijo que sus asesores no tienen “evidencia” de que esas variantes sean prevalentes, y ante eso la autoridad en Salud indicó que el linaje P1, “tal como ha sucedido en otros países, se convertirá en predominante”.