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En el departamento del Quindío, la Secretaría de Aguas e Infraestructura lidera una estrategia que busca mejorar de manera significativa la movilidad en zonas rurales, apoyándose en una modalidad de ejecución colaborativa. Esta iniciativa incluye la realización de recorridos de verificación para constatar los avances en las regiones donde se están llevando a cabo diversas obras. Durante la visita más reciente, funcionarios y miembros de la comunidad recorrieron las veredas El Bambuco Alto, Santa Teresa y El Vergel, puntos estratégicos donde la colaboración entre autoridades y habitantes ha sido vital para ampliar la cobertura vial.
En El Bambuco Alto, los residentes finalizaron la construcción de 200 metros de placa huella, una intervención que ya está al servicio de los habitantes. Por su parte, en Santa Teresa se habilitó una estructura de 60 metros, mientras que en El Vergel se trabaja actualmente en una obra que contempla la adecuación de 100 metros adicionales. Estos esfuerzos evidencian una coordinación efectiva entre las comunidades rurales y el respaldo institucional, lo cual ha facilitado la ejecución de mejoras en la infraestructura vial.
Un componente distintivo de este programa es el modelo de convenios por materiales promovido por la Gobernación del Quindío. Carlos Felipe Sabogal, director vial de la Secretaría de Infraestructura, explicó la trascendencia de esta dinámica: la administración únicamente financia los materiales, mientras la comunidad se encarga de aportar la mano de obra. Este mecanismo permite que los recursos alcancen mayor efectividad e impacten de forma más amplia, pues se logra intervenir distintas zonas de manera simultánea y coordinada.
Además de potenciar la eficiencia de los recursos públicos, esta estrategia fortalece la organización comunitaria y propicia un sentido de corresponsabilidad en el desarrollo territorial. La participación activa de los habitantes no solo agiliza la construcción de vías más seguras y transitables, sino que también sienta las bases para procesos de autogestión sostenibles, que contribuyen al bienestar común. Esta sinergia refleja una manera innovadora y participativa de abordar las necesidades de movilidad rural, priorizando la acción colectiva y la interacción Estado-comunidad.
Según la información suministrada por la Gobernación del Quindío, el impacto del programa trasciende el mejoramiento físico de las vías: implica también una nueva comprensión del desarrollo, donde la cohesión social y el uso eficiente de los recursos se convierten en pilares fundamentales. El modelo de convenios por materiales, en el que la inversión directa se canaliza hacia insumos y la comunidad aporta su trabajo, termina siendo fundamental para expandir el alcance de las obras y consolidar una red vial que conecta a los sectores más apartados.
En suma, la interacción permanente con los habitantes de las veredas no solo permite una supervisión adecuada de los avances, sino que motiva la apropiación de los proyectos por parte de quienes serán sus principales beneficiarios. Así, el trabajo conjunto es protagonista en el proceso de ampliación de la cobertura vial y mejora de la movilidad en las zonas rurales del Quindío.
¿Qué es una placa huella y por qué se utiliza en zonas rurales?
La placa huella es una estructura de concreto, generalmente en forma de dos franjas paralelas, empleada para mejorar la transitabilidad en caminos rurales que presentan condiciones difíciles para el paso de vehículos. Su uso facilita la circulación en terrenos con alta humedad y reduce la erosión, lo que resulta especialmente útil para el acceso de campesinos y transporte agrícola. Explicar su función es relevante porque permite entender por qué estas obras son prioritarias y cómo contribuyen al progreso económico y social de las comunidades beneficiadas.
En el contexto de la estrategia liderada por la Secretaría de Aguas e Infraestructura del Quindío, la construcción de placas huella responde a la necesidad de soluciones prácticas y duraderas para la movilidad rural, fortaleciendo la seguridad vial y el acceso a servicios. Así, su implementación no solo favorece el transporte, sino que es un factor clave en la integración territorial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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