Duzán dice en el texto que el concepto político de Uribe “es el vale todo” donde se ha beneficiado de su poder para “echarle tierra a su pasado y beneficiar sus intereses, que son los mismos de los grandes latifundistas”.

Todo esto, en relación con la larga sesión de indagatoria a la que se enfrentó Uribe el pasado martes 8 de octubre ante la Corte Suprema de Justicia, por la investigación que se lleva en su contra por su presunta participación en la manipulación de testigos para afectar al senador de izquierda Iván Cepeda.

Para la comunicadora, Uribe ha tenido “raros” momentos en que acepta que ha cometido errores, pero que todos ellos son justificados “con la extravagante tesis de que son unos simples traspiés, producto de su profundo amor por Colombia”.

“Eso sí, se le hincha el pecho hablando de impunidad y de la entrega de las instituciones al castrochavismo, pero su preocupación por el deber ser de la política le dura hasta cuando llega el primer fallo proferido en contra del uribismo. Ahí termina su respeto por las instituciones”, critica Duzán a Uribe en su columna de Semana.

Incluso señala que para el ahora senador del Centro Democrático, todos los políticos uribistas que lo apoyan “son buenos muchachos”, a pesar de que hay varios casos de corrupción.

La otra tesis que María Jimena Duzán plantea en su columna es que, en una sociedad como la colombiana, a Uribe no se le puede ni tocar porque los excabecillas de las Farc están en el Congreso.

Nadie entendería que el expresidente terminara en la prisión mientras las Farc están hoy libres en la calle disfrutando de una curul en el Congreso”, publica la periodista, que indica que para ella eso es “un falso dilema” y que esta teoría no debería prosperar porque “Uribe sería tan imbatible que podría hacer y deshacer sin que la justicia pudiera ni siquiera pellizcarlo”.