Gustavo Petro y Nayib Bukele tuvieron un duro encontrón a través de las redes sociales, en el que cada uno defendió la postura de sus gobiernos frente a un tema de interés general como lo es la paz.

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A raíz de ello, se desató una gran controversia en el país, ya que hay quienes prefieren el modelo de El Salvador, de mano dura con las bandas criminales; mientras que otros se sostienen en que la estrategia adecuada es la ‘Paz total’, que se está llevando a cabo en Colombia.

María Fernanda Cabal dice si hay un Nayib Bukele colombiano

Con este contexto, en W Radio, los congresistas María Fernanda Cabal, del Centro Democrático, y Alirio Uribe, del Pacto Histórico, protagonizaron un acalorado debate sobre los modelos de los gobiernos para mejorar los índices de violencia y brindarles la tan anhelada paz a los colombianos.

Fue en ese momento que el periodista Lucas Pombo les preguntó a los invitados si había un Nayib Bukele colombiano, a lo que Uribe respondió con certeza que “no hay de esas personas en el actual Gobierno“.

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Por otra parte, Cabal, quien minutos antes defendió a Bukele al señalar que el método que empleó “le devolvió la esperanza a El Salvador”, sorprendió con su respuesta al decir que en el país no hay alguien que lo “encarne”.

“No creo que en este momento alguien lo encarne, pero lo que sí es claro es que la autoridad y la ley se ejerce, sin contemplaciones, sin falacias, sin inventar falsas narrativas”, finalizó.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.