“Ya lo perdoné. Ya me han explicado muchas cosas, y ya sé que el menos culpable es el muchacho”, dijo Gloria Díaz, en medios locales, cuando le preguntaron por el soldado del Ejército que disparó su fusil y mató a Juliana Giraldo dentro del carro en el que se movilizaba junto con su esposo, el pasado 24 de septiembre en Miranda (Cauca).

La madre de la víctima llegó a Colombia este domingo procedente de España, y lo primero que dijo es que luego del sepelio de su hija le gustaría hablar frente a frente con el soldado que disparó, y por eso intentará que le den un permiso para tener contacto con el uniformado.

Mientras llega este momento, Díaz y varios integrantes de su familia le dieron el último adiós a Juliana Giraldo, cuyas exequias se llevaron a cabo en la funeraria El Milagroso de Jamundí, Valle del Cauca, en medio de una caravana con globos, flores y mensajes de rechazo por lo que sucedió.

Medios como Caracol Radio, Blu Radio y El País compartieron imágenes del multitudinario acompañamiento del féretro hacia el cementerio central.

Otra de las que habló en medios fue Laura Díaz, sobrina de Giraldo, que en entrevista con Noticias Caracol destacó que su tía “era una mujer muy feliz, una mujer carismática, una mujer muy linda, como pueden ver en las diferentes fotos”.

Una tía de la víctima, Luz Betancourt, agregó en el informativo que Juliana siempre fue “muy trabajadora, noble y buena hija”, y que en la familia gozaba de mucho cariño debido a que siempre estaba muy pendiente de todos sus allegados.

La familia de Giraldo la despide en medio de la indignación que su muerte despertó en el país, pues el Ejército reconoció que uno de sus hombres disparó y mató a la mujer durante “labores de control militar”.

Si bien se habló de que los militares estaban en un retén en Miranda, Francisco Larrañiaga, esposo de Juliana y quien grabó el video de la denuncia, aseguró en medios que en el sitio “no había conos ni señalización” que indicaran la presencia de un puesto de control del Ejército Nacional.

Este video resume parte del caso de Juliana Giraldo y las primeras declaraciones de testigos que iban con ella en el vehículo.