Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.
El trabajo por la conservación de la biodiversidad en Colombia continúa fortaleciéndose a través de la cooperación interinstitucional. De acuerdo con información divulgada por la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá (SDA) y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), ambas entidades han intensificado esfuerzos, junto con otros organismos ambientales, para combatir el tráfico ilegal de flora y fauna silvestres, una problemática que pone en riesgo la riqueza natural del país. En el marco de estas acciones, recientemente se llevó a cabo una jornada de liberación de fauna silvestre en la Regional Gualivá, en el municipio de La Vega.
La liberación fue resultado de la articulación del Comité Interinstitucional para el Control del Tráfico Ilegal de Flora y Fauna Silvestres de Cundinamarca y el Distrito Capital. Este comité, integrado también por Corpoguavio, Corporinoquía, la Unidad de Parques Nacionales Naturales y la Gobernación de Cundinamarca, centraliza y coordina acciones destinadas no solo al control y a la prevención, sino también a la atención inmediata de casos relacionados con delitos ambientales. Tal como resaltan las entidades, la unión institucional permite respuestas más eficientes ante el tráfico ilegal, cuya urgencia radica en el impacto negativo sobre la fauna nativa.
En esta jornada, la Secretaría Distrital de Ambiente logró el retorno de 27 ejemplares de diversas especies a su entorno natural, entre ellos se encuentran siete ranas, seis zarigüeyas, dos tucanetas y un perro de monte. A estos se suman otros animales como un toche, una mirla, un azulejo, cinco escorpiones, una serpiente falsa coral y dos torcazas. El proceso detrás de cada liberación comprendió valoración veterinaria, rehabilitación y recuperación, tareas fundamentales para asegurar el bienestar de los animales y su capacidad de reintegrarse exitosamente a la vida silvestre, según informó la SDA.
Por su parte, la CAR efectuó la liberación de 19 ejemplares, incluyendo dieciséis zarigüeyas, un búho, un armadillo y un zorro. Esta entidad, además, tiene la función de otorgar los permisos correspondientes para liberar fauna en su jurisdicción, un paso esencial para que el retorno de los animales a la naturaleza se realice en áreas apropiadas y bajo criterios técnicos estrictos. En palabras de Magdala Iregui Quevedo, directora técnica de Biodiversidad, la coordinación entre las autoridades ambientales es clave para ofrecer una atención adecuada y oportuna tras la incautación, y para garantizar que los animales recuperados estén en condiciones óptimas al regresar a su entorno natural.
Las autoridades, conscientes del papel de la ciudadanía en este proceso, han reiterado el llamado a denunciar cualquier caso de tenencia, comercio o movilización ilegal de fauna silvestre a través de diversas líneas de atención, incluyendo la Secretaría Distrital de Ambiente, la CAR, Parques Nacionales Naturales, Corpoguavio, Corporinoquía y la Policía Nacional. Todas estas iniciativas buscan fortalecer el control y generar conciencia sobre la importancia de proteger la fauna del país.
¿Cómo pueden los ciudadanos contribuir activamente al control del tráfico ilegal de fauna silvestre?
El tema de la participación colectiva siempre surge al abordar delitos ambientales como el tráfico ilegal de animales silvestres. Si bien es crucial el trabajo coordinado entre entidades estatales, la cooperación de la comunidad es igual de importante para el éxito de estos operativos, ya sea reportando actividades sospechosas, negándose a comprar animales silvestres o difundiendo la gravedad del delito. Además, el conocimiento sobre instrumentos de denuncia y canales oficiales puede resultar determinante para detener acciones que afectan irremediablemente los ecosistemas naturales.
La pregunta orienta a reflexionar sobre la corresponsabilidad ambiental y el papel de quienes habitan y transitan por las regiones afectadas por el tráfico de fauna. Comprender las formas en las que la sociedad puede alertar o colaborar con las autoridades no solo fortalece la protección de la biodiversidad, sino que afianza un vínculo de confianza entre la ciudadanía y los organismos encargados de la defensa del entorno natural.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO