Precisamente esta mujer aparece “sin comorbilidades” en el reporte que entregó el Ministerio de Salud. Es decir, la única enfermedad que apagó su vida fue el temido COVID-19.

Lo mismo ocurre con un joven de 22 años que falleció en las últimas horas en Cartagena, y que tampoco tenía enfermedades de base.

Este hombre, según El Universal, “se convierte en la persona fallecida más joven” que se haya reportado en esa ciudad, y su muerte se suma a las de otros tres cartageneros: dos hombres de 44 y 57 años, y una mujer de 79. Los tres padecían enfermedades como diabetes, obesidad, hipertensión y una falla renal.

El tercer joven que figura en el listado tenía 20 años y falleció en Barranquilla, y en el informe se explica que padecía de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc).

Esta muerte pone en alerta a la ciudad precisamente cuando el personal médico se mostró “preocupado por el manejo de la crisis sanitaria”, pues la vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana denunció, en Caracol Radio, que el Atlántico tiene el segundo foco de contagio de la pandemia, después de Bogotá.

“Nos preocupa que en un pequeño territorio como Atlántico, que sólo tiene 22 municipios y un Distrito, haya una innegable falta de articulación estratégica, funcional y operacional entre Gobernación y Alcaldía […] y que dicha situación esté traduciéndose en una deficiente forma de enfrentar esta crisis de salud pública, que le ha significado un total de 107 personas fallecidas”, advirtió esa federación.