El joven había sido capturado y entregado a la Policía por la comunidad tras el asesinato, pese a que solo fue un espectador de los hechos; mientras que el verdadero homicida huyó y estuvo prófugo de la justicia por más de seis meses.

Según lo informó Noticias Caracol, otro hecho insólito en este caso fue que pese a tener orden de captura, el verdadero asesino, identificado como Jhonatan, fue dejado en libertad por una omisión del juzgado, pues esa orden la debía ejecutar la Fiscalía y no la Policía, entidad que efectuó dicha orden.

“Lo habían capturado varias veces y llevado a estaciones de policía pero no aparecía con la orden de captura”, manifestó Nohelia Cruz Bernal, abogada de quien resultara inocente.

Finalmente, Jhonatan fue capturado el pasado primero de agosto en el sur de Bogotá por el delito de homicidio agravado por el asesinato de quien, al parecer, era su compañera sentimental. Tras declarar su responsabilidad en el crimen, la defensa del otro joven pidió la libertad inmediata de su apoderado.

Tras quedar libre el pasado 6 de agosto, mediante audiencia en un juzgado de Bogotá, este último tuvo que salir de la ciudad junto a su familia por amenazas contra su vida.