Según afirma en un relato entregado a investigadores de la Inspección General de la Policía, Javier Ordóñez era reincidente en el sector y protagonizó varias riñas. Juan Camilo Lloreda también asegura que el estudiante de derecho los trató de forma grosera a él y a su otro compañero, y los agredió físicamente con golpes en sus rostros.

“Me propina un puño en el pómulo izquierdo y un puño en la espalda, haciendo que mi taser se caiga al piso; entonces, yo me agacho a recogerlo y el ciudadano emprende la huida. Reacciono y lo retengo con el taser desplegándole el segundo cartucho, que hace que se caiga (…). Cuando mi compañero pudo apoyarme, procedemos a intentar reducirlo haciendo uso moderado de la fuerza para esposarlo, lo que es difícil, ya que este sujeto tiene demasiada fuerza y no logramos esposarlo, por lo cual utilizo nuevamente el taser”, agrega el testimonio entregado por Lloreda a los investigadores, y citado por El Tiempo.

El patrullero también asegura que Ordóñez llegó con vida a la clínica y relata el momento en que les pidió que lo llevaran a un centro médico.

“En el momento que estamos diligenciando la documentación, siendo 01:00 a. m., el señor Javier Humberto Ordóñez manifiesta sentirse mal, por tal motivo se solicita un vehículo policial para trasladarlo a la Clínica Partenón. El vehículo llegó siendo las 01:05 a. m. horas y de inmediato lo trasladamos a esa clínica”, dijo.

Pese a que aún no se conoce el dictamen de Medicina Legal, la familia de Ordóñez asegura que teme porque los policías señalados se puedan escapar y también cambiar la versión de los hechos.

En entrevista con Noticias Caracol, el abogado defensor, Vahdhir Gómez, aseguró que están “muy preocupados por lo que pueda suceder si estos sujetos escapan o pueden obstruir la justicia y los elementos materiales probatorios”.

Tío de Javier Ordóñez, sorprendido al ver el cuerpo

Mardo Ordóñez expresó el asombro que se llevaron él y los demás parientes cuando vieron el cadáver en las últimas horas.

“Hoy nos lo entregaron (el cuerpo) y quedé muy sorprendido de cómo quedó mi sobrino. A su debido tiempo, el abogado va a dar a conocer a la opinión pública realmente cómo quedó”, señaló.

Casualmente, el familiar del abogado muerto hizo parte de la Policía durante 20 años y reprocha lo sucedido. Según dice, en la época en la que estaba en la institución los comportamientos y prácticas eran diferentes.

“Me duele lo que sucedió porque, cuando se presentaban estos casos de alicoramiento, nosotros tratábamos de apaciguar, no de alentar y, si la persona nos agredía, nosotros tratábamos de no hacerle caso, de no igualarnos en sus insultos”, afirmó el familiar de Ordóñez, citado este último medio.