Para justificar su declaración de que no es cierto que la criminalidad hubiera bajado cuando la ciudad estaba en lo más álgido de la cuarentena, el año pasado, la gobernante dijo:

“Al contrario, al principio de la cuarentena la violencia intrafamiliar subió. Tuvimos a mujeres que no podían salir de su casa porque nos estábamos cuidando de la pandemia, pero tenían que convivir con el agresor”, dijo López a W Radio.

Es bien sabido que una de las críticas generalizadas de la ciudadanía a López y su secretario de Seguridad es que dan cifras de que la criminalidad bajó, pero sin tener en cuenta que durante varios meses los bogotanos estuvieron confinados en sus casas, pero que ahora la tasa de criminalidad está disparada y que no es asunto de percepción, sino una realidad para las víctimas y quienes registran esos hechos.

La alcaldesa también se refirió a diciembre pasado, cuando según ella fue una de las épocas de Navidad más seguras de los últimos años y la ciudad estaba “a tope”.

Y reiteró: “Entonces, no necesariamente la pandemia baja los delitos. Al contrario, a algunos los sube, y (…) en ambos casos [durante cuarentena y diciembre] los indicadores bajaron, a los delincuentes se les capturó, y los comandos de Transmilenio y de ciclorrutas funcionaron, pues redujeron el hurto”.

Piden responsabilidad penal para los menores de edad que participan en atracos

En cuanto a la presencia de menores de edad en atracos con armas a los ciudadanos, Claudia López dijo que el 60 % de los homicidios de la ciudad corresponden a guerras entre bandas criminales, lo que requiere mucha “inteligencia” de la policía para desarticular dichas bandas.

Para la alcaldesa, las estructuras criminales reclutan a jóvenes menores de edad y migrantes para cometer delitos y por ello explica que pronto radicará un proyecto ante el Concejo de Bogotá para que a esos jóvenes que delinquen se les proteja y se les brinden oportunidades.

A dichos jóvenes es fácil detectarlos, ya sea porque dejaron el estudio, tienen problemas familiares graves o se encuentran en completo abandono, quienes son “presas fáciles del reclutamiento de las estructuras criminales”, que contribuyen a la inseguridad en Bogotá.

Y López continuó: “Por un lado hay que atacar a las estructuras criminales, no a los jóvenes, y a los jóvenes brindarles oportunidades para ayudar a mitigar ese riesgo de reclutamiento”, señaló la gobernante.

También habló de la necesidad de tener un registro de la población migrante en Bogotá, con ayuda de Migración Colombia, que es en su inmensa mayoría “gente humilde huyendo de una dictadura, huyendo del hambre que necesita servicios sociales, y se los podemos prestar, pero si supiéramos dónde viven y cómo están, podríamos organizar eso mejor”, recalcó.

Ello quiere decir, entre otras cosas, que los jóvenes migrantes podrían tener acceso a la educación y la salud, según López.

Lo cierto es que, por ahora, el 76 % de los bogotanos se siente inseguro bajo el mandato de Claudia López, según una encuesta de la Cámara de Comercio.

El siguiente trino rescata lo que revela el estudio de la Cámara de Comercio de Bogotá, una situación que viene presentándose desde hace varios años: