Esa es la información que dio a conocer este martes Noticias Caracol, que dijo que según fuentes de la Fiscalía los restos que estaba analizando Medicina Legal corresponden a esta mujer.

Si bien la profesional no trabajaba directamente en la sede del Poder Judicial, el noticiero dice que era una visitante ocasional y que se encontraba allí precisamente cuando guerrilleros del M-19 irrumpieron de manera violenta.

El informativo detalló que familiares de la abogada recibieron llamadas en las que les informaban “que ella estaba en el Cantón Norte y que la estaban torturando”, pero pese a las indagaciones no lograron ubicarla.

Por eso, ahora que casi 34 años después se conoce su identidad, el más aliviado con esta noticia es su hijo, Juan Francisco Lanao Anzola, que en diálogo con El Espectador dijo que el próximo jueves podría recibir los restos de su madre.

Ese día, explica el diario, Francisco “verá por primera vez en su vida a su madre (o lo quedó de ella)”, pues cuando la abogada desapareció él estaba cerca de cumplir 2 años y su mamá lo había dejado en la guardería.

“Qué triste: nos queda para siempre la incertidumbre de no saber cómo murió”, dijo Lanao Anzola al medio capitalino.

Con la identificación de los restos de esta abogada, que según ese medio estaban en la tumba de la magistrada auxiliar de la Corte Suprema María Janeth Rozo; enterrada en el Cementerio Jardines del Recuerdo, ya son seis los cuerpos hallados de las 11 personas que están en la lista de quienes habrían sido sometidos a desaparición forzada.

Juan Francisco Lanao Anzola (el cuarto de izquierda a derecha). / Foto: tomada de El Espectador
Desaparecidos del Palacio de Justicia / AFP-archivo