El ICBF aseguró, en un comunicado, que la niña de 7 años es la misma que aparece en el video viral “acompañada de su progenitora, mientras es tatuada”.

La grabación se difundió masivamente en redes y abrió un debate sobre si era adecuado que la madre llevara a su hija a tatuarse, en un local en Pereira (Risaralda), ya que la niña lloraba del dolor mientras ella la animaba.

“Aguante, mija. Eso no es nada, amor. Tranquila”, le decía la madre.

El ICBF dijo que al hacer la verificación del caso se encontró que el hermano de la niña, de 10 años, “también fue tatuado”.

Por lo tanto, la entidad “le realizó un proceso de restablecimiento de derechos con ubicación en medio familiar y acompañamiento psicológico”.

En cuanto a la madre, Bienestar Familiar informó que “recibió una amonestación con remisión a curso pedagógico”, pues se demostró que esa acción “vulneró los derechos a la integridad de sus hijos”.

La mujer tiene un tercer hijo, de 15 años, que vive con su familia paterna en Quindío, y el ICBF dijo que ordenó una petición para que el Centro Zonal de Armenia verifique los derechos del menor.

Este video muestra cuando la madre lleva a su hija a tatuarse, en Pereira

La grabación desató todo tipo de comentarios contra de la madre, y aunque una gran mayoría la criticaba por su decisión también hubo quienes la respaldaron.