Los detalles de este crimen los dio a conocer el general Fernando Murillo, director del Gaula, que en rueda de prensa dijo que ya fue capturada una de las sospechosas, Elizabeth Cristina Arcos, y que ella “confesó” su participación en los hechos.

El oficial dijo que las hermanas Arcos acudieron a Ascuntar para que les prestara un dinero, en enero pasado, y que como “había una relación de amistad” entre ellos el hombre no dudó a la hora de ayudarlas.

“Él, de buena manera, contó con sus ahorros de muchos años e hizo el préstamo de 35 millones de pesos, sin saber dónde iba a terminar”, explicó el oficial, según video que publicó el Gaula en Twitter.

Pero la sorpresa para Ascuntar, que trabajó 30 años como bombero en los aeropuertos de Ipiales y Chachagüí, en Nariño, llegó tres meses después cuando fue a cobrarles a sus amigas, que lo citaron en un establecimiento comercial para invitarlo a tomar algo mientras le daban el dinero.

“Se reunieron en una cafetería, el 11 de abril, y ahí fue donde aprovecharon a través de un vaso de agua para echar la sustancia, un veneno que no se pudo identificar de qué tipo era”, aseguró el general Murillo.

Al rastrear las cámaras de seguridad del sector de la avenida Boyacá, en el occidente de Pasto, el oficial dice que los investigadores se percataron de que el hombre salió de la cafetería caminando “un poco desubicado”, en compañía de dos mujeres.

“Se suben a un taxi para trasladarse a un lavadero donde estaba el carro de las victimarias, donde procedían a llevarlo hacia zona rural para asfixiarlo, asesinarlo y luego enterrarlo”, agregó el director del Gaula.

Además del secuestro y brutal asesinato del hombre, la Policía demostró que a Ascuntar le sacaron dinero de su cuenta bancaria, y que, aunque ya estaba muerto, las mujeres le exigían 500 millones de pesos a su familia por una supuesta liberación.

Cristina Arcos fue capturada en septiembre pasado y, según dio a conocer el Diario del Sur, la mujer entregó las coordenadas del sitio en donde estaban los restos: en la vereda Bella Vista, del corregimiento El Encanto.

Un familiar de la víctima que fue contactado por ese medio aseguró que el préstamo era de unos 100 millones de pesos debido a una hipoteca, que la capturada es “esposa de un policía” y que ahora las autoridades le siguen el rastro a la otra hermana: Blanca Arcos, que se encuentra prófuga de la justicia.

CM& Noticias difundió la grabación del momento en que la víctima sale de la cafetería y aborda un taxi junto con dos mujeres: