El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...
La Hacienda Virgen del Cobre, situada en el Urabá antioqueño, ha despertado un debate nacional por su complejo pasado y las recientes disputas en torno a su futuro. Originalmente, el predio fue vinculado a actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico y el paramilitarismo, siendo propiedad de José Antonio Ocampo Obando, conocido como alias Pelusa, quien fue socio cercano de Pablo Escobar. Durante décadas, esta hacienda fue un punto de encuentro estratégico para líderes de grupos armados como los bloques Bananero y Elmer Cárdenas de las Autodefensas Unidas de Colombia, entre ellos figuras reconocidas como Vicente y Carlos Castaño, Daniel Rendón Herrera (alias Don Mario) y Freddy Rendón Herrera (alias El Alemán), además de Ramiro Cano, alias Nolasco. Su historial la convirtió en un símbolo del poder y violencia que ha marcado la historia reciente de la región.
Tras dos intentos infructuosos de extinción de dominio en 1989 y 2009, el Estado logró la recuperación jurídica de la hacienda en 2023. La Agencia Nacional de Tierras (ANT) anunció entonces la aprehensión de 1.308 hectáreas, de las cuales 1.143 corresponden específicamente al predio en cuestión. El plan era entregar la hacienda a 120 familias víctimas de la violencia, muchas de ellas campesinas, en el marco de las políticas de reforma agraria y restitución de tierras. Claudia Patricia Moreno, representante de la Asociación de Campesinos Cosechas de Paz, expresó que llevan más de cuatro años luchando por el acceso a estas tierras para establecer iniciativas agrícolas y de ecoturismo como proceso de reparación y desarrollo local.
Sin embargo, la entrega oficial ha estado lejos de consolidarse en paz. Poco después de que la ANT retomó el control, se desencadenaron invasiones, bloqueos y la quema de llantas en protesta por parte de víctimas locales de Necoclí, quienes denunciaron exclusión en los procesos de adjudicación. La intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo) demostró la gravedad del conflicto social, ya que según las autoridades, no se había observado una reacción semejante previamente en entregas similares en la zona.
La tensión escaló aún más cuando el director de la ANT, Juan Felipe Harman Ortiz, denunció supuestos intentos de sabotaje por parte del Clan del Golfo en alianza con el exalcalde de Necoclí, Adalberto Baena Oyola, quien fue destituido por la Procuraduría hace 14 años. Harman señaló públicamente que Baena estaría promoviendo, bajo influencia de actores criminales, la indebida ocupación de la hacienda.
El presidente Gustavo Petro respaldó estas acusaciones, afirmando que era inadmisible el sabotaje de un exfuncionario aliado a grupos ilegales, y solicitó acciones concretas a la Policía para garantizar la entrega en favor de los campesinos. Baena, por su parte, rechazó las imputaciones y calificó las declaraciones como irresponsables y peligrosas, explicando que el malestar entre los manifestantes se debió a la introducción de asociaciones de otros municipios, como una proveniente de Chigorodó, cuando en Necoclí hay miles de víctimas esperando procesos de restitución. Según Baena, la falta de concertación y articulación institucional agravó la crisis, y plantea la posibilidad de emprender acciones legales por injuria y calumnia.
En reuniones extraordinarias del Comité Municipal de Reforma Agraria, se acordó priorizar a organizaciones locales y solicitar una parte del predio para desarrollar infraestructura urbana. Sin embargo, los bloqueos y la ocupación persisten, pues los habitantes de Necoclí consideran que aún no existe una solución que garantice una reparación integral. En consecuencia, el proceso de entrega de la Hacienda Virgen del Cobre sigue sin avances, a la espera de que delegados del Gobierno Nacional intervengan y logren destrabar las negociaciones.
¿Cuáles son las funciones de la Agencia Nacional de Tierras?
La Agencia Nacional de Tierras, conocida por la sigla ANT, es el organismo estatal responsable de adelantar procesos relacionados con la adjudicación, restitución y administración de predios rurales en Colombia. Su papel ha cobrado relevancia en el contexto de la reforma agraria y la reparación a víctimas del conflicto armado, como ocurre en la región de Necoclí.
El accionar de la ANT es fundamental para coordinar la entrega de tierras a comunidades vulnerables, garantizar la legalidad del traspaso de predios y supervisar que los procesos se desarrollen de manera transparente y participativa. Estos objetivos han encontrado desafíos significativos en escenarios como la Hacienda Virgen del Cobre, donde los intereses encontrados y la compleja historia del territorio requieren intervenciones claras y concertadas entre gobierno y comunidades locales.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Qué dijo Gustavo Petro sobre tensión entre Estados Unidos y Ecuador?
El presidente Gustavo Petro encabezó en Puerto Asís, Putumayo, el acto protocolario de destrucción de material bélico entregado por la disidencia conocida como Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), como parte de los avances hacia la paz total.
* Pulzo.com se escribe con Z
Lee todas las noticias de nación hoy aquí.
LO ÚLTIMO