La misiva del funcionario es la respuesta a la recusación que hizo Iván Cepeda cuando se conoció que ese alto tribunal trasladaría el expediente a la Fiscalía General.

El senador aseguró que Barbosa y Mancera estaban impedidos para adelantar “una investigación que pueda generar garantías de imparcialidad”.

Pero el fiscal opina que todo está basado en la subjetividad de Cepeda, pese a la conocida relación de amistad entre Barbosa y el presidente Iván Duque y de que desde el entorno del mandatario han atacado al senador del Polo.

Por eso, aseguró en su carta que las causales de impedimento están definidas por la ley y “no admiten inrerpretaciones flexibles, extensivas o analógicas” mencionadas por Cepeda y su defensa.

En el documento, Barbosa añade que el senador no justificó las causales que expuso: “No es la apariencia ni la ‘percepción razonable de parcialidad’ aquello que —bajo la postura subjetiva de alguna de las partes o intervinientes— debe definir la configuración de estas causales, sino la acreditación cierta, objetiva y sustentada de alguno de los eventos expresamente definidos por el Legislador para salvaguardar la imparcialidad del funcionario”.

En otros cinco puntos, Barbosa expone que “no existe vínculo alguno” entre el expresidente Álvaro Uribe y él o la vicefiscal y además descalifica los argumentos de la defensa de Cepeda: “Los argumentos y situaciones que expuso el apoderado de la víctima no pasan de ser conjeturas y descalificaciones personales sin ningún fundamento jurídico”.

El fiscal también señaló que es “irrazonable” decir que él o los investigadores podrán subir presiones para actuar en favor de Uribe y le dice a la Corte que “carece de sustento” decir que él no ha actuado con independencia respecto del presidente Duque y sus allegados.

Según Barbosa, su amistad con el jefe de Estado no interviene en el proceso porque no es Duque el procesado; además, acusa a Cepeda de intentar “desviar la atención del verdadero problema jurídico”.

En cuanto a la vicefiscal Mancera, Barbosa dice que ella tiene una carrera de 27 años en la institución y dice que tampoco habrá presiones sobre ella. En las últimas horas, el senador también anunció una recusación contra el fiscal delegado para el caso, Gabriel Ramón Jaimes.

Por último, como Cepeda le pidió a la Corte que estudiara la designación de un fiscal ‘ad hoc’ que diera garantías a las dos partes, Barbosa le respondió diciendo que es “improcedente” y “carece de todo fundamento jurídico”, y volvió a apelar a la subjetividad del senador del Polo Democrático:

“Si cada suspicacia, expresión o coyuntura política minara la independencia e imparcialidad del órgano persecutor y tuviera que convocarse bajo las sospechas o percepciones de los opinadores de turno, la designación de un fiscal ‘ad hoc’, el cumplimiento de la misión constitucional de la Fiscalía General de la Nación y de sus delegados se tornaría imposible y carecería de sentido”.

Barbosa cerró la carta, firmada por él y Mancera, recogiendo los mencionados argumentos para asegurar que en este proceso “no se configura ninguna causal de impedimento ni recusación en el presente caso por lo que se rechaza la solicitud del apoderado de la víctima” y remitió el caso a la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia.