El ahora partido político le dio el listado a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), como parte de los compromisos asumidos en el acuerdo de paz.

Se trata de “un aporte a la satisfacción del derecho de la verdad de las víctimas”, señaló Luz Marina Monzón, directora de la UBPD, quien se manifestó confiada en que “sea el primer paso de muchos por parte” de los exguerrilleros para la “entrega digna” de restos de personas cuyo rastro se perdió en medio del conflicto en un periodo comprendido entre 1981 y 2016.

Sin embargo, el Centro Nacional de Memoria Histórica tiene un registro que supera por mucho la cifra de 276 víctimas sobre las que ahora se tienen datos. Entre 1958 y 2017 reporta 83.000 desaparecidos, un número que casi triplica el de las dictaduras de Argentina, Brasil y Chile en el siglo XX. Esta estadística incluye a víctimas de las FARC, otras guerrillas, paramilitares y agentes estatales.

Dentro de la lista divulgada este lunes. la mayoría (176) corresponde a “personas de unidades nuestras”, dijo Jaime Parra, delegado de la Farc. De las demás, 77 son civiles y tres pertenecían a la fuerza pública, pero sobre los restantes 20 no se precisó condición alguna. De acuerdo con Blu Radio, las 15 que sí ubicó son solo el 6 % de las personas incluidas en el listado.

La Cruz Roja, que acompañó la recolección de datos, saludó este “primer paso” y reconoció la dificultad del proceso frente a la dispersión de los otrora insurgentes tras firmar la paz y dejar las armas en 2017, según Mulan Giovannini, delegado del organismo internacional que ha recuperado, con la colaboración de familias, unos 220 cuerpos desde 1996.

Parra alertó, sin embargo, que la UBPD no cuenta con los recursos para seguir adelante con su misión. “No hay laboratorios, no hay mecanismo para completar esa información”, lamentó.