Esas familias, conformadas por hombres, mujeres embarazadas y en su mayoría niños, presuntamente viven en barrios contiguos al edificio en el que se instalaron con todas sus pertenencias, de acuerdo con Noticias Caracol.

Según contaron estas personas al noticiero, se posesionaron pacíficamente de esa unidad porque no tienen alimentación, ni dónde pasar la noche, y los principales afectados son los niños y las mujeres.

“Aquí tenemos una población vulnerable. Somos 288 familias, todos desplazados y víctimas del conflicto armado, con madres cabezas de hogar, con niños discapacitados en una situación muy pésima con necesidades grandes. Nadie se imagina lo que estamos viviendo”, expresó uno de los afectados.

El conjunto residencial —que permanecía desocupado y a punto de ser entregado a los nuevos propietarios— sería operado por una fundación y hasta la mañana de este viernes no se había presentado ninguno de los encargados, confirmó el medio.

Sobre las circunstancias que los obligaron a tomarse el edificio, otro de los desplazados narró al informativo: “Fuimos desalojados de las viviendas porque no teníamos con qué pagar un arriendo. El Estado no nos está mandando ningún tipo de ayuda y por esa situación tomamos la decisión de venir y oponernos contra la pandemia”.

Según el noticiero, estas familias permanecerán en el sitio hasta que funcionarios de la Personería y la Defensoría del Pueblo lleguen al lugar, los escuchen y les brinden soluciones.

Mientras tanto, el alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga, manifestó en City Noticias que “no se va a permitir la invasión a la propiedad privada”.