Desde entonces, la familia de Moreno, que vive en Cali, y las autoridades estadounidenses intentan esclarecer qué fue lo que pasó con la mujer y la menor (de 8 años), que no tenían una buena relación con Gustavo Castaño, padre de la niña, pues él no quiso reconocer a su hija apenas nació, indicó El Tiempo, que revive el caso.

Por lo mismo, los hermanos de Moreno quedaron sorprendidos cuando, el 31 de mayo de 2016, recibieron una llamada de Castaño (también colombiano), que les dijo que no sabía nada de su expareja y su hija, agregó el diario. Los familiares de la desaparecida contactaron a amigos de ella en Miami y a la Policía, que, al llegar a la casa, ubicada en la ciudad El Doral, en el condado de Miami Dade — dijo el medio— encontraron comida fresca y objetos personales, incluyendo los documentos.

Para el detective del caso, Fernando Álvarez, ese hallazgo significa que la mujer salió apurada, lo que no es normal para él, aseguró el periódico, pues Moreno “estaba cerca de servir la comida”.

Cuando las autoridades interrogaron al padre de la niña —que se supone fue la última persona que las vio— él reconoció que en la tarde del 30 de mayo las recogió en la casa de ellas, pero que más tarde las dejó sobre la avenida Turnpike, por una discusión que sostuvo con su expareja, de acuerdo con el rotativo. Cámaras de seguridad, aseveró El Tiempo, registraron el paso del vehículo con las desaparecidas, y una hora después, el retorno del mismo sin ellas.

Por eso, y por otros conflictos entre Moreno y Castaño, los familiares, señaló el medio, sospechan de que el padre de la menor tendría algo que ver con la desaparición de la mamá e hija.

No obstante, en una entrevista con el Diario las Américas, en 2017, Eduardo Moreno, uno de los hermanos de la mujer, dijo que habría otra persona interesada en la desaparición de sus familiares, sin dar más detalles.

“Nosotros hemos entregado a la Policía informaciones que podrían servir para investigar a otras personas de interés en el caso. Todo está ya en manos de las autoridades. No es conveniente decir nada más”, dijo el hermano y tío de las desaparecidas, en ese entonces.

Sin embargo, la Policía, según El Tiempo, aún no tiene nuevos “desarrollos que reportar”, pero aseguró que la investigación sigue activa.

Lo último que se supo del caso fue que, en junio del año pasado, las autoridades hicieron una excavación en una zona boscosa de El Doral, de acuerdo con el portal Miami Diario, para buscar posibles restos o armas que estuvieran involucradas con la desaparición de Liliana Moreno y Daniela.