“Eran alrededor de 60 [los delincuentes que atacaron a los militares]. No hubo la debida planeación y lo que sucedió fue ese resultado trágico”, dijo Botero en La FM.

“Era un grupo muchísimo mayor. Uno no puede enfrentar 60 [delincuentes] con 2 [soldados]. Es una condición de inferioridad que no se puede dar”, agregó Botero.

Y agregó: “Cuando uno no puede medir eso, pues uno tiene que decir que no hubo la debida planeación. Eso requiere un planteamiento táctico diferente”.

El funcionario explicó en esa emisora que la emboscada en la que murieron los soldados, atribuida al ‘Clan del Golfo’, se produjo cuando los uniformados fueron a “proteger a la población civil” que estaba “en medio del fuego cruzado” entre el Clan del Golfo y otra banda narcotraficante conocida como ‘los Caparros’.

En el ataque murieron los soldados profesionales Samir Castillo Rojas, José Ramírez y Harod Rojas, y el cabo primero Jesús Medina Sánchez.