La explicación que entregó la Policía de la capital santandereana, de acuerdo con Vanguardia, es que los 80 ciudadanos venezolanos violaron las normas que regían en la ciudad, y que varios de ellos fueron identificados como promotores de robos e intentos de saqueo a supermercados y comercio en general.

“Las 80 personas que fueron trasladadas en dos buses hacia la frontera con Venezuela no cumplieron con las normas colombianas ni con la orden de aislamiento”, explicó al medio regional el general Luis García, comandante de Policía Metropolitana de Bucaramanga.

García aseguró que gracias a labores de inteligencia se puedo establecer que “el plan de saquear comercios estaba orquestado por algunas de las personas que fueron deportadas”, y que para controlar esa situación se creó un escuadrón especial para prevenir saqueos a tiendas y camiones que transportan alimentos.

El oficial también explicó, en Blu Radio, que entre los deportados hay varios extranjeros “que no se han portado bien, que están cometiendo hurto y atracando a las personas” en las calles y establecimientos comerciales.

Esta medida la tomaron las autoridades luego de los desmanes que se registraron en el centro de esa ciudad, entre el lunes festivo y el martes, pues cientos de personas se aglomeraron en vía pública como desafío al toque de queda, y para exigir ayudas por parte del gobierno local durante la orden de cuarentena obligatoria que dio el presidente Iván Duque.