Sucedió en el barrio Belalcázar de la capital del Valle, donde dos máquinas de bomberos y una ambulancia asistieron a atender la emergencia, relata El País de Cali.

Con el paso de los minutos, el gentío que se reunió alrededor del carro creció sin tener en cuenta el peligro que podrían correr. Lamentablemente lo que sucedió minutos después terminó comprobándolo, cuando las llamas alcanzaron el combustible del vehículo y este voló en pedazos generando una bola de fuego y un gran estruendo.

El diario caleño habla de dos socorristas y tres transeúntes heridos. Sin embargo, El Tiempo señala que serían cinco los civiles afectados. Ambos medios coinciden en que dos de los heridos tendrían quemaduras de segundo grado y que los daños materiales se limitaron a la onda explosiva, pese a que había otros carros estacionados cerca.

El dueño del auto dijo a El Tiempo que “el fuego se originó cuando buscaba mejorar el funcionamiento del vehículo, recién adquirido, ya que necesitaba algunas reparaciones eléctricas”. Esto sería lo que generó las llamas, mientras que la explosión se debió a que el fuego alcanzó el tanque de gas, cuya presencia debió haber alertado a las autoridades para evitar que la gente se acercara.

Además, el propietario también denunció que luego tuvo que “suplicar que no le desvalijaran el carro, ya que algunos habitantes de calle se acercaron y aprovecharon para llevarse consigo algunas autopartes quemadas”.

Un primer video muestra que era bastante cerca que las personas se encontraban de la camioneta en llamas y que no había autoridades advirtiendo el peligro ni ampliando un perímetro suficientemente seguro:

Un segundo video fue captado aún más cerca:

Otro más muestra que aún en sitios elevados, un poco más apartados del lugar de la explosión, también se sintió de forma especialmente fuerte: