Esta nueva explosión de los desencuentros entre Vicky Dávila y Eduardo Montealegre tuvo su chispa inicial el sábado pasado, cuando la periodista, con base en unos audios a los que tuvo acceso, afirmó que el exfiscal habría hecho una supuesta petición a una de sus fiscales subalternas, Gina María Cabarcas, para aparentemente frenar la captura del empresario Luis Gallo.

“Aunque las investigaciones están en curso y aún no hay condenados, los audios revelan un posible tráfico de influencias repugnante y al más alto nivel”, escribió Dávila en su columna de Semana. “[…] La Fiscalía acaba de tomar la decisión de compulsar copias contra el exfiscal Eduardo Montealegre ante la Comisión de Acusación y contra los demás mencionados ante los fiscales delegados de la Corte. Ojalá encuentren toda la verdad y los responsables paguen ante la justicia”.

Después de señalar algunas de las que considera fallas de la Fiscalía de Montealegre, Dávila también subraya que el exfiscal “fue noticia y causó controversia por presentarse como víctima en el caso Uribe”, y asegura que “hizo el oso en sus extensas y agotadoras intervenciones en las que expuso teorías del derecho bastante traídas de los cabellos y muy criticadas por sus colegas”.

Este martes, Montealegre difundió un comunicado con el título ‘Breve historia de una bufona’, en el que, con salpicaduras de citas literarias y diferentes autores, arremete contra la periodista, y contra otros personajes como el abogado Jaime Granados y el actual Fiscal General Francisco Barbosa. De Granados, dice que “presenta testigos falsos”; y de Barbosa, además de decirle “hipócrita”, asegura que es “un amanuense de El Ubérrimo”, la finca del expresidente Álvaro Uribe.

“En calidad de director de la política criminal de la entidad, asignada por la Constitución, tenía todo el derecho a expresar mi oposición a una conducta desbordada, parecida a la de un jabalí en busca de presa, de una funcionaria que dicta órdenes de captura para luego dejar en libertad a los ciudadanos”, dice Montealegre en el texto.

En otro de sus apartes, califica a Dávila como “predicadora de la falsa moral” que “olvida” que su administración “llevó a juicio, por primera vez en Colombia, a un empresario de alto nivel, Luis Gallo, por delitos cometidos en el conflicto armado”.

“Yo sí tuve la entereza de desenmascarar sus crímenes de guerra, no como Victoria Eugenia, que guarda silencio ante los delitos de lesa humanidad de los poderosos vinculados con el narcotráfico y cercanos a su familia: el tenebroso clan Gneco. Mientras yo acuso, ella calla”, dice Montealegre.

De acuerdo con Darcy Quinn, de Caracol Radio, Vicky Dávila está consultando con sus abogados porque hay serias acusaciones del exfiscal, expresadas en apartes de su comunicado como este:

Vicky Dávila, mientras da lecciones de ética pública, en la sombra presiona a funcionarios para que tergiversen la verdad y acomoden la justicia a sus intereses de periodista en trance de amarillismo”, sostiene Montealegre. “Ella intentó que la Fiscalía, en mi época, profiriera decisiones contrarias a la ley para involucrar falsamente al general [Rodolfo] Palomino en delitos que nunca cometió”.

Quinn calificó todo el texto de “bien fuerte” y de respuesta “violenta”. Y se preguntó en esa emisora: “¿Por qué [Montealegre] no tomó acciones en ese momento frente a esas presiones? Él era el fiscal general de la nación”. También dijo que el abogado Granados está listando acciones legales contra Montealegre, por calumnia agravada.

Gustavo Gómez, director del informativo ‘6 AM Hoy por hoy’, de la misma emisora, dijo al respecto: “Yo creo que el señor Montealegre está pasando unas rayas del decoro con el respeto a la gente. Más allá de la pelea en la galería, hay muchas cuestiones que hay que explicar de gestiones anteriores en la Fiscalía y en otros escenarios. Lo otro ya es pelea con adjetivos, con calificativos que entran en el plano de lo personal. Aquí falta mucha tela por cortar”.

Pero el más ácido comentario lo hizo el jurista Hernando Herrera, que comenzó citando la columna de José Manuel Acevedo en El Tiempo, en la que (en un contexto diferente al de la confrontación entre Dávila y Montealegre) calificó al exfiscal de “personaje” que “nunca supo perder y que, ahora en su ocaso, quedó patéticamente reducido a un ridículo meme de esos que circulan graciosamente en redes sociales”.

Herrera dijo que Montealegre “es una caricatura pintada con el trazo triste de los payasos. Y dice Iván Cancino y múltiples penalistas, de hecho, todos sus colegas, que Montealegre pasó, y muy rápidamente, del anonimato al desprestigio. Y dicen en el Externado también que hizo pataleta frugal porque no le dieron los recursos que pedía para irse afuera, a pesar de la financiación larga, muy larga, que le dio el señor Palacino [de Saludcoop]”.

También acusó Herrera que la fiscalía de Montealegre fue “un verdadero festival del contrato” y que “desvergonzadamente favoreció a exmagistrados que le alargaron el periodo a este exfiscal”. Pero también lo trata de “personajillo embebido en el poder que hoy no tiene” que “descalzo transita las aguas del desespero”, porque a “su enjuta oficina, con más muebles que clientes, no entra ni la esperanza”.

Esta es la crítica de Eduardo Montealegre a Vicky Dávila: