El abusador fue identificado como Alfonso Gómez, quien se desempeñaba como sacerdote y accedió carnalmente a un menor de edad desde que este último tenía 13 años, hasta los 19.

Luego de la audiencia que se llevó a cabo ante el Juzgado 12 Penal Municipal, con función de control de garantías, se realizó la imputación contra el cura por cuatro delitos: actos sexuales con menor de 14 años, acceso carnal con menor de 14 años, acto sexual violento y  acceso carnal violento. El religioso aceptó todos los cargos que le endilgaron, detalló el diario El Tiempo.

Luego de que el sacerdote aceptara que abusó sexualmente del menor, le impusieron medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.

De acuerdo con el periódico, el párroco inició sus abusos contra el menor en 2010, cuando llegó a una parroquia de Bogotá. El menor era hijo de una de las empleadas de la casa cural.

Tres años después, el sacerdote fue trasladado a otro centro religioso. Al instalarse allí, le ofreció trabaja a la mamá del joven al que abusaba y desde su nueva parroquia continuó su condenable actuar.