La periodista cuenta en el semanario que en 2018, la exsenadora Piedad Córdoba recibió una llamada del astrólogo Mauricio Puerta para ponerla en contacto con una misteriosa funcionaria de la Casa Blanca, que buscaba un acercamiento para liberar a ‘Simón Trinidad’.

Sorprendida, pero ilusionada, Piedad se comprometió con la ‘funcionaria’ a llevarles el mensaje a ‘Iván Márquez’ y a ‘Jesús Santrich’”, anotó Dávila en un diálogo con la excandidata presidencial.

Fue así como acordaron un primer encuentro en donde la “enviada de Trump” que fungía como la supuesta delegada de Paz para América Latina, los sorprendió con una inesperada propuesta: traer al exjefe guerrillero, preso en Estados Unido, a cambio de un millón de dólares.

Los engaños de la mujer “mayor, rubia y elegante; con acento extranjero, aunque dominaba el español” lograron enredar a ‘Márquez’, pero no a Rodrigo Londoño, ‘Timochenko’,  cuenta Dávila en el semanario.

Su historia tampoco convenció a expertos cubanos que sospechaban de que una “enviada de la Casa Blanca” buscara un acuerdo tan particular, a espaldas del gobierno, y con una exigencia millonaria de por medio. De hecho, dice la columnista, la mujer les confesó haber sido amante de Hugo Chávez y se atrevió a asegurar que era la esposa del embajador de Egipto.

Sus elaboradas historias se derrumbaron al fin cuando Piedad Córdoba desistió de continuar hablando con la mujer, más por sugerencia de asesores, e ‘Iván Márquez’ la bloqueó pese a que, en el fondo, estaba convencido de que la “enviada” encarnaba una posibilidad real para que ‘Trinidad’ regresara y por ellos recriminó a ‘Timochenko’ de no haber facilitado la millonada que pedía la mujer.

“Unas semanas después, cuando Piedad veía desprevenidamente un noticiero, una imagen la dejó fría: descubrió sin querer la verdadera identidad de la supuesta enviada del gobierno de Washington […]. Se trataba se la libanesa Giselle Jaller Jabbour”, acentuó Dávila.

La mujer fue capturada y posteriormente condenada por una estafa de 25 millones de dólares al sistema bancario colombiano, en febrero del 2019.

Sin embargo, Vicky Dávila deja en el aire una pregunta que aventura una presunta maniobra que iba más allá de una estafa millonaria: “La Mona Jaller solo quería tumbar a las Farc o se trata de un complot y ‘trabajaba’ para alguien?”.