Dijo que el episodio ocurrió el 26 de febrero y que llegó a México para hacer turismo, invitado por un amigo. En una entrevista con La W Radio destacó que no iba a adelantar ninguna actividad relacionada con su actividad de chef que publica videos en YouTube.

Sostuvo que tenía todos los documentos en regla en el momento de ingreso, pues llevaba su pasaporte, tenía su pasaje de regreso y una carta de invitación hecha por un mexicano nativo.

Cabarcas le dijo al medio que cuando llegó a migración uno de los funcionarios le preguntó de forma despectiva por su nacionalidad. Después de que le dijo que era colombiano, le recibió su pasaporte y se fue para una oficina; luego de 5 minutos lo llamó de nuevo.

“Cuando yo entro a esa oficina, hay más de 50 personas. Yo pensé que era muy rutinario lo que estaban haciendo, pero se convirtió en un abuso a los derechos humanos”, lamentó.

El chef cartagenero denunció en la frecuencia radial que después de mucho tiempo esperando (incluso perdió un vuelo de conexión para la ciudad de Torreón), agentes del aeropuerto de Ciudad de México lo trataron como si fuera un criminal. “¿Usted piensa que nosotros vamos a creer que viene a hacer turismo?”, fueron las palabras que usaron, según el hombre.

Cabarcas contó que les reiteró que solo iba de turismo y que tenía sus documentos en regla, pero la reacción fue peor. “Hagas lo que hagas, no vas a entrar a México”, le advirtieron.

Colombiano maltratado en México terminó en un calabozo

El hombre manifestó en la emisora que a varias personas las pasaron a una sala en la que lo seguían tratando como a un delincuente. Sostiene que a los allí presentes les quitaron teléfonos, los relojes y hasta los cordones de los zapatos; luego, los llevaron a un calabozo.

“Cuando uno entra, encuentra un montón de colchonetas en el piso. Eso es una cárcel, literal. Había más de 30 personas y algunas llevaban más de 20 horas ahí”.

Señaló que las colchonetas estaban vomitadas y que el estado de los baños era deplorable. Agregó que nunca les dieron agua ni comida, en una muestra de total abuso.

Dijo que se quedó unas 10 horas allí y que solo pudo salir al día siguiente. “Nos pasan nuevamente por un filtro. No nos entregan el pasaporte ni el celular y nos dicen que nos van a devolver a donde hicimos la escala”.

En su denuncia, agregó que los funcionarios que regulan el ingreso a México “tienen que cumplir con una cuota para devolver colombianos todos los días”. Para sustentar esa acusación, contó que a su regreso eso fue lo que le dijeron en la aerolínea (cuyo nombre se reservó).

“Nosotros sabemos lo que está sucediendo. Todos los días devuelven cantidades industriales de colombianos”, concluyó, citando a la empresa.