Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Jun 24, 2026 - 9:16 am
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Colombia enfrenta un panorama desafiante en cuanto al acceso y financiamiento de la educación superior, según las conclusiones de un evento organizado por la Agencia Distrital para la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología (Atenea) y la Pontificia Universidad Javeriana. A pesar de que la cobertura educativa llegó al 57,5 % en 2024, el país sigue por debajo de los estándares internacionales, especialmente respecto a países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde más del 40 % de la población entre 25 y 64 años ha concluido estudios terciarios. En Colombia, ese porcentaje es solo del 30,6 %.

Esta situación es relevante porque la educación superior continúa siendo una de las inversiones más rentables para las personas. Mientras en naciones desarrolladas la masificación reduce los retornos salariales, en Colombia se mantiene la tendencia de que quienes logran un título universitario obtienen mayores ingresos que quienes solo llegan hasta la educación media, según se evidenció en el evento, citando resultados de estudios locales.

Sin embargo, no todos los programas académicos garantizan los mismos beneficios económicos. Atenea señaló en sus estimaciones para Bogotá que cerca del 22,7 % de los programas universitarios y el 48,1 % de los técnicos y tecnológicos presentan tasas internas de retorno negativas. Esto implica que una proporción considerable de egresados no consigue recuperar la inversión que realizaron en su educación a través de mejores salarios, lo cual exige fortalecer la calidad y pertinencia de la oferta educativa y mejorar la información que reciben los estudiantes.

El mayor reto sigue siendo económico: más del 60 % de los jóvenes que no acceden a la universidad citan la falta de recursos o la necesidad de trabajar como los motivos principales. En este contexto, el Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX) ha sido una solución histórica, permitiendo estudios a través de crédito educativo y becas, aunque en los últimos años su capacidad ha disminuido. Esto, junto con las restricciones de cupos y recursos en las universidades públicas, deja a miles de jóvenes sin opciones viables.

Por estas razones, los expertos sostienen que Colombia debe implementar instrumentos complementarios, como becas para estudiantes destacados de bajos recursos, financiamiento estudiantil ligado a los ingresos futuros y créditos respaldados por el Estado para la clase media. Además, proponen explorar fuentes de recursos permanentes, como tributos sobre utilidades financieras, para ampliar de manera sostenible las oportunidades educativas, inspirándose en modelos de países como Brasil o en experiencias locales como la Estampilla Pro Universidad Nacional.

*Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuál es el principal obstáculo para acceder a la educación superior en Colombia?

El principal obstáculo que enfrentan los jóvenes colombianos al tratar de ingresar a la educación superior es económico. Según las cifras presentadas en el evento de Atenea y la Pontificia Universidad Javeriana, más del 60 % de los jóvenes que no estudian citan la falta de recursos o la necesidad de trabajar como la principal razón para no continuar sus estudios, lo que evidencia la importancia de fortalecer los mecanismos de financiamiento.

¿Qué son las tasas internas de retorno negativas en educación superior?

Las tasas internas de retorno negativas en educación superior se refieren a aquellos programas académicos donde los egresados no logran recuperar completamente la inversión realizada en sus estudios a través de mayores ingresos laborales. De acuerdo con las proyecciones de Atenea para Bogotá, esto afecta al 22,7 % de los programas universitarios y al 48,1 % de los técnicos y tecnológicos, lo cual plantea desafíos sobre la pertinencia y el valor económico de ciertas carreras.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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