En primer lugar, el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, que hizo parte de la delegación que el jefe de Estado envió a Cali para dialogar con los líderes indígenas, señaló que aunque ellos exijan una reunión directa con Duque, esta no se les concederá. Así lo explicó en Noticias Caracol:

“Si de lo que se trata, como lo ha dicho la propia Minga, es de una agenda política, por supuesto que el terreno natural para ello debe ser el Congreso de la República. Y los debates políticos al presidente ni siquiera se hacen en el Congreso”.

Ceballos dijo que esa es la razón por la que el Gobierno “invita a la Minga indígena a que tenga en cuenta la estructura de nuestro Estado de Derecho y respete el ejercicio de los partidos y movimientos que ya existen en el país”.

Sobre la propuesta de los indígenas para que el Gobierno abra negociaciones con el Eln, porque la violencia de este y otros grupos ha incrementado los asesinatos de sus integrantes en los territorios, el comisionado respondió devolviendo el pedido, y en CM& dijo: “Le pedimos a la Minga que le exija al Eln que cumpla las condiciones establecidas por el presidente”.

Entre tanto, sobre la supuesta infiltración de esa guerrilla y de las disidencias del Eln en el grupo de indígenas que se está desplazando a Bogotá, la Policía Nacional respondió en rueda de prensa a través del director de la institución, Óscar Atehortúa: “Hay informaciones muy claras de que disidencias de las extintas Farc quieren infiltrarse en la Minga indígena. Esta información inclusive fue compartida por integrantes de esta institución con los líderes indígenas del departamento del Cauca antes de que iniciaran su conglomeración”.

Según el oficial, las autoridades les pidieron que “a través de su guardia indígena impidieran el ingreso de personas que no estuvieran debidamente censadas porque una de las grandes pretensiones de estos delincuentes era atentar contra alguno de los indígenas para posteriormente endilgarle la responsabilidad a la Fuerza Pública”.

Además, sobre los audios en los que la revista Semana aseguró que hay integrantes de las disidencias, como alias ‘El Paisa’, hablando sobre dicha infiltración, el uniformado añadió que “están siendo investigados por la unidades de inteligencia e investigación criminal para precisar si la voz corresponde a los archivos y si realmente obedecen a estas personas o son otros actores criminales”.

Y acerca de la inminente llegada de la Minga a Bogotá, que se espera sea hacia el 21 de octubre —día en que coincidirá con una nueva jornada del Paro Nacional—, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, indicó en la misma rueda de prensa que “se respeta la protesta pacifica, no el vandalismo”, y lanzó un aviso:

“Se reitera la preocupación por la pandemia, una realidad que puede afectar a todos. Las aglomeraciones están prohibidas. Es necesario mantener las normas de bioseguridad y autocuidado. No hay que perjudicar la reactivación económica de los microempresarios con bloqueos y vías de hecho”.

Justamente, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, que deberá administrar las manifestaciones de la próxima semana en la capital, le pidió al Gobierno que se siente a dialogar con la Minga y lo haga con “humildad”.

Ante eso, Ceballos le respondió en CM& que “la alcaldesa debe estar mucho mejor informada porque el Gobierno ha conversado no solamente con humildad sino con responsabilidad durante más de un año con los miembros de la Minga“.