La mujer, identificada por CityTv solo como María Fernanda, aseguró que la intención de hacer públicas las imágenes de los repartidores es para llamar la atención sobre el incumplimiento a las normas de bioseguridad por parte de algunos trabajadores, y dijo que son frecuentes las aglomeraciones de rappitenderos en esa zona del norte de la ciudad.

“Invaden el espacio público y los andenes, no cumplen las medidas de bioseguridad ni el distanciamiento porque se aglomeran mientras esperan pedidos y, en ocasiones, no usan tapabocas”, denunció la mujer.

Pero el informativo explica que “la culpa no es solo de ellos”, y advierte que los rappitenderos no cuentan con “condiciones óptimas como baños” ni espacios adecuados para hacer sus necesidades, y que al parecer son ellos mismos los que deben adquirir sus elementos de protección.

El noticiero mostró otras imágenes en donde se observan aglomeraciones y a un hombre que guarda “sus botas” en la misma maleta en donde lleva los alimentos.

El Tiempo dio a conocer otra imagen de “un trabajador durmiendo en el césped usando el maletín para apoyar su cabeza”, aunque en realidad el hombre está acostado mientras observa su celular.

Lo cierto es que la comunidad de Cedritos está cansada de ver este panorama a diario, y por eso envió un derecho de petición a la Alcaldía de Bogotá en la que se solicita la reubicación de estos trabajadores, así como mejores condiciones para que puedan ejercer su labor cumpliendo los protocolos de bioseguridad.

No obstante, afirma la denunciante, la respuesta fue que “los policías del CAI Contador deben atender los casos de hurto del sector y que son insuficientes” para atender estas quejas.

Los dos medios recogieron un comunicado de la empresa Rappi en donde se anuncia que hay “un equipo de brigadistas” que está “recorriendo las ciudades, evitando aglomeraciones y reportando anormalidades a las autoridades pertinentes”.

Además, dice la compañía, una de las medidas que adoptó fue la de implementar un sistema de puntos para calificar el servicio, y a partir de allí “solo se permite que los repartidores con puntajes más altos se conecten”.

Por último, Rappi habla en el comunicado de que “las ganancias de los domiciliarios han aumentado en un 14 %” en comparación con febrero, aunque la comunidad espera que así como aumentan los ingresos también se eleven las medidas de protección para garantizar la entrega de los pedidos.

En este video de CityTv está la denuncia (a partir del minuto 4:10).