Este dictamen del Instituto de Ciencias Forenses lo dio a conocer el diario La Nación, que asegura que los dos médicos examinaron el cadáver por separado y que “siguieron al pie de la letra los protocolos” indicados para este tipo de situaciones.

Por eso, explica ese medio, los dictámenes arrojaron que en el cuerpo de la mujer no había señales que indicaran que fue asesinada, y que por las lesiones que tenía en el cuello se descartó, también, que “la víctima haya sido estrangulada”.

Tampoco encontraron indicios de que la mujer haya sido violentada sexualmente.

Este informe de Medicina Legal descarta la versión que se manejó en un principio, en los medios regionales, de que Chavarro presuntamente había sido asesinada dentro de la estación de Policía, en el municipio de Oporapa, a donde fue llevada junto con varios allegados con los que se vio inmersa en una pelea cuando departían en una discoteca.

Familiares de la víctima le habían contado al portal Laboyanos que la sospecha se generó a partir del comunicado que emitió la misma Policía de Huilla, pues allí se decía que la mujer, madre de dos hijos menores de edad, “habría tomado los cordones de su propio calzado, para amarrar su cuello y suspenderse del techo, acabando con su vida”.

Por eso, agregó ese medio, la familia alegaba que ese cordón de color azul que estaba amarrado en el cuello no podía ser de ella ya que ese día tenía puestas unas sandalias, con correas, y que en la celda no había techo. Por el contrario, Chavarro estaba amarrada a un barrote de la celda y con las rodillas dobladas casi tocando el piso.

También, porque según el relato de los mismos detenidos los policías los agredieron, y que una teniente, supuestamente, golpeó en repetidas ocasiones a la mujer. Incluso, citaban el testimonio de un vecino que les dijo haber escuchado gritos y súplicas por parte de una mujer provenientes de esa estación.

Así las cosas, los dos medios citan la declaración que les dio el coronel Juan Carlos Restrepo, comandante de Policía en Huila, que dijo que los uniformados que estuvieron en el procedimiento serán investigados para determinar si tuvieron alguna responsabilidad en este caso.

Finalmente, agregan, el oficial aseguró que el personal policial de esa estación se encuentra consternado con esta muerte, y que debido al impacto sicológico los médicos de la Policía recomendaron “enviar a varios uniformados a un periodo de vacaciones”.

La muerte de esta mujer desató indignación en la población huilense y muchos habitantes salieron a marchar este miércoles en rechazo a lo sucedido, pues creen que la mujer no tenía razones aparentes como para querer acabar con su vida en una estación de Policía.