El congresista dijo a El Tiempo que la dueña del predio le había contado que “había recibido una amenaza de muerte por tener la pancarta en apoyo al expresidente“, por lo que había tenido que bajarla.

Henríquez también señaló que en Barranquilla había sucedido algo similar con otra valla a favor del exsenador, que fue vandalizada aparentemente durante las protestas de días pasados:

Sin embargo, la W asegura que hay quienes “adjudican el desmonte de la valla, no a amenazas de opositores del uribismo, sino al rumbo jurídico que tomó el caso del exsenador tras la decisión de devolver el proceso a la Corte Suprema de Justicia“.

Esta fue la denuncia de Henríquez en su cuenta de Twitter:

Esta era la ubicación aproximada del letrero: