Entre los rescatados, el ente investigador informó de cuatro serpientes cascabel, una lora frente amarilla, un perico real y una guacharaca.

Sin embargo, fueron más las partes de animales incautadas, las cuales incluyeron “dos kilogramos de carne de animales silvestres, dos conchas de armadillo, osamentas, cascabeles, órganos reproductores de reptiles, varias cápsulas de huesos y vísceras procesadas”, entre otras.

De acuerdo con la Fiscalía, los traficantes utilizaban el veneno de las serpientes para elaborar brebajes que vendían como supuestos tratamientos para enfermedades complejas.

Un video y algunas fotos del operativo dan cuenta de las deplorables condiciones sanitarias del lugar. Al respecto, el fiscal delegado del Grupo Especial para la Lucha Contra el Maltrato (Gelma), Alejandro Gaviria, condenó este tipo de actividades y señaló que lugares así pueden ser origen de enfermedades transmisibles a los seres humanos.

Por estos hechos se capturó a una persona, que será judicializada por los delitos de aprovechamiento de recursos naturales y maltrato animal.