El Diario es un medio que brinda la más completa información de lo que pasa en Risaralda y su capital Pereira, así como en Colombia y el mundo.
Un devastador deslizamiento de tierra sacudió la madrugada del sábado 7 de febrero al municipio de Mallama, ubicado en el departamento de Nariño, según informó El Diario. El evento, originado por las intensas lluvias que se han presentado en la zona, dejó como saldo preliminar la muerte de siete personas. La magnitud de la tragedia ha conmocionado a las comunidades vecinas y encendió las alarmas sobre el riesgo que representan las condiciones climáticas extremas en la región sur del país.
El fenómeno tuvo lugar específicamente en el sector de La Oscurana, donde la masa de lodo y escombros descendió de forma repentina en horas de la noche. Varias viviendas quedaron completamente sepultadas por el deslizamiento, sorprendiendo a las familias mientras dormían. Tanto organismos de socorro como vecinos han salido al terreno para participar en labores de búsqueda y rescate, afrontando condiciones especialmente complejas debido al peligro de nuevos deslizamientos o la inestabilidad del suelo tras las lluvias.
La emergencia no solo cobró vidas humanas sino que también agravó la situación humanitaria al interrumpir servicios básicos y obstruir las vías de acceso al corregimiento, de acuerdo con testimonios recogidos entre los integrantes de la comunidad. Esta obstrucción ha representado un importante desafío para el ingreso de asistencia humanitaria, así como de maquinaria pesada indispensable para remover los escombros y habilitar nuevamente el tránsito. El aislamiento generado por el desastre ha hecho más angustiante la situación de los habitantes afectados.
Frente a la gravedad del incidente, las autoridades locales han solicitado apoyo urgente a los organismos de gestión del riesgo. Su principal objetivo es atender a los damnificados de manera inmediata y, al mismo tiempo, adelantar la evaluación de la estabilidad del terreno ante el temor de que nuevas lluvias puedan desencadenar más deslizamientos. Los equipos técnicos trabajan en la verificación de posibles personas desaparecidas, mientras la persistencia de las precipitaciones mantiene en alerta a otras comunidades cercanas.
Las labores de rescate y asistencia se desarrollan bajo la presión de un tiempo incierto y el riesgo latente de que la emergencia se agrave. Según el reporte citado por El Diario, la combinación de infraestructura vulnerable y condiciones meteorológicas adversas evidencia los desafíos de prevención y respuesta ante desastres naturales en zonas rurales de Colombia. También subraya la importancia de contar con sistemas efectivos de alerta temprana y vías de acceso en buen estado para garantizar una respuesta adecuada ante cualquier eventualidad.
¿Qué protocolos existen para la gestión del riesgo de deslizamientos en municipios rurales? Esta pregunta surge del impacto que situaciones como la vivida en Mallama tienen sobre comunidades remotas y las dificultades para brindar una respuesta efectiva. La gestión del riesgo de desastres incluye directrices establecidas por las autoridades locales y nacionales para identificar las zonas más vulnerables, implementar acciones de prevención y preparar a la población ante posibles emergencias. Profundizar en estos mecanismos resulta fundamental para comprender la manera en que se enfrentan este tipo de fenómenos y cuáles son los retos en su aplicación en territorios de difícil acceso.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO