El crimen ocurrió en la madrugada del miércoles pasado en una fundación que ayuda a niños, en el barrio Los Cisnes, en Piedecuesta (Santander), donde la mujer, de 24 años, prestaba sus servicios, informó Caracol Radio.

Herrera Valencia se presentó en la noche del jueves con su abogada ante la Fiscalía, donde narró lo sucedido, pero al término de la diligencia de declaración fue dejado en libertad, agregó la frecuencia radial.

Cuando el señalado compareció ante las autoridades, también tuvo palabras para los medios. Dijo que estaba arrepentido de haber cometido el homicidio y le pidió a la familia de su excompañera que lo perdonara.

Fabián Alarcón, hermano de la víctima, le dijo a la emisora: “Ya está libre, desafortunadamente no salió la orden de captura a tiempo. Estamos trabajando en todo eso. No hace mucho salimos de unas indagaciones en la Sijín para agilizar esa orden de captura, antes de que el individuo se pierda”.

El oscuro perfil de Valencia Herrera, por el que la relación con Alarcón Vega se tornó tormentosa, lo reveló Yolanda Vega, madre de la víctima, en Vanguardia, al calificarlo de hombre celoso, acosador y extremadamente posesivo.

“Ella no quería que nadie se enterara de la vida que llevaba, sufría en silencio. Sacaba fuerzas de donde fuera, estaba en las reuniones familiares y siempre mostraba alegría”, le dijo Yolanda Vega al diario bumangués, y agregó que los celos y los reclamos de Valencia Herrera contra su hija eran la constante en esa relación. Los dos tienen un hijo de dos años.

“Si la veía en línea en WhatsApp, así estuviera hablando con él, le preguntaba que con quién estaba chateando”, añadió la acongojada madre al periódico. “A lo último ella le había dicho que ya no quería nada, que arreglaran y se fuera cada quien por su lado. Pero él la convenció sobre el hogar, que él la quería, que la estaba valorando, y volvieron”.

También contó en el mismo medio que cuando le avisaron del crimen y se dirigía hacia ese lugar, llamó a Valencia Herrera y él le contó lo que había hecho: “Dijo que él sabía que la había embarrado, que la había cagado”, le narró Yolanda Vega a Vanguardia. “Pero su decir fue que ella no le contestó el teléfono, por lo que se fue hasta allá y encontró al otro celador sin camisa”.

“Ella lo que hizo fue llamar al compañero que estaba en la parte de abajo, para que la ayudara a verificar, pero este se lo encontró [a Valencia Herrera] y ahí pasó todo. Le reclamó que qué hacía con su mujer y luego le disparó a Mafe”, explicó Yolanda Vega en el diario.