Esa decisión le costó a la jefe de la cartera varios cuestionamientos, pues esa obra ha estado comprometida con varios escándalos de corrupción. Uno de los críticos fue del senador Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático:

“Hay mucha tela de donde cortar y sus actuaciones como ministra de Transporte han sido absolutamente incorrectas, irresponsables e ilegales; por completo inaceptables porque no puede un ministro del Estado colombiano darles tratamiento de buena fe a quienes no lo merecen”.

Además, el citante al debate, el senador Armando Benedetti, dijo conocer el lugar en el que el Gobierno Duque llevó a cabo dichas negociaciones con los banqueros, según citó CM&:

“Las reuniones se hicieron en la Vicepresidencia. No fue una peluquería ni en un garaje, pero la vicepresidenta no podía estar ahí porque ella fue miembro de la junta del Banco de Bogotá”.

A lo que Robledo añadió en Twitter:

Y sobre los dos temas, el senador del Polo mencionó también en el debate que “la ministra debe renunciar entre otras razones por la irresponsabilidad de habernos metido en ese absurdo de casi perder un billón de pesos; además, ella está impedida por haber tenido negocios con el Grupo Aval, pero la señora Marta Lucía Ramírez está más impedida para actuar en los asuntos del Grupo Aval”.

Por su parte, el senador del Centro Democrático Álvaro Uribe defendió a las dos funcionarias del Gobierno y dijo que no se podría “afectar la honra de dos sobresalientes mujeres colombianas”. Sobre Ramírez añadió:

“La señora vicepresidenta estuvo en la reunión en la Vicepresidencia, hace 14 años salió como suplente de la junta del Banco de Bogotá. La señora vicepresidenta es amiga de muchos colombianos, no tienen amistad entrañable con Luis Carlos Sarmiento, con nadie de esos bancos, con nadie de esos grupos, con nadie de esos concesionarios”.

Benedetti también criticó que hasta el momento no se hayan investigado a funcionarios, socios ni a financiadores en el escándalo de corrupción y puso el manto de duda sobre la criticada negociación con los bancos:

Por su parte, Orozco se defendió atacando al Gobierno anterior, pues aseguró que el exsuperintendente de Industria y Comercio Pablo Felipe Robledo tomó decisiones que impidieron declarar la caducidad del contrato y multar a constructores y socios de la multinacional brasileña:

“Hubiera tenido que renunciar a la participación de las licitaciones en curso, hubiera tenido que renunciar a la ejecución de los contratos que tenía adjudicados, hubiera tenido que pagar inmediatamente una cláusula penal de 82.000 millones de pesos. Nada de eso pasó por la decisión de un superintendente, que es una autoridad administrativa y que a pesar de existir medida cautelar de un Tribunal de Cundinamarca, decidió como medida cautelar ordenar la terminación inmediata del contrato”.

El senador Benedetti coincidió en parte con eso, pues dijo que la decisión de Robledo “solo beneficiaba a Odebrecht y al [Grupo] Aval, quitándole al Estado la posibilidad de reclamo alguno por la probada corrupción”, y se preguntó por qué el exfuncionario solo sancionó “administrativamente la violación de la libre competencia”, recogió El Heraldo.

El congresista alargó los cuestionamientos al Gobierno Santos recordando que también se ha cuestionado a las exministras Cecilia Álvarez y Gina Parody, y dijo que la administración del expresidente liquidó el contrato “para que los bancos puedan seguir buscando indemnizaciones”, reseñó LA FM.

Por último, Orozco también dijo que respondía por su “legitimidad, por siempre pensar en un manejo eficiente y ahorrarle al erario público, y devolverle la vía a los colombianos” y pidió que se le resarza su “prestigio y buen nombre”.

Cabe señalar que Robledo también criticó en Twitter que pese a que el tema del debate era diferente, la ministra Orozco terminó defendiéndose de los interrogantes que han surgido en los últimos días sobre su gestión y los pedidos para que dimita de su cargo.