La pena que recibió el sindicado la informó Noticias RCN, aunque ese medio no menciona la identidad del hombre.

La muerte de Herrera, que trabajaba en la Clínica Méderi, se produjo luego de que él salió de un bar de la Zona Rosa de Bogotá, donde estaba tomando unos tragos que fueron alterados con una sustancia antidepresiva, Clonazepam.

Ese medicamento combinado con el licor es letal y, por lo mismo, luego de ser obligado a subirse al taxi por varias personas, el médico murió.

Antes de su deceso, informaron las autoridades en su momento, al hombre le dieron varias vueltas por la ciudad.

En un principio se creía que el crimen había sido ejecutado en medio de un paseo millonario. No obstante, el general Hoover Penilla, comandante de la Policía de Bogotá, informó, en ese momento, que los delincuentes no manipularon las tarjetas de la víctima, no retiraron dinero y al médico se le encontraron todas sus prendas cuando se encontró el cuerpo.

Herrera fue reportado como desaparecido el pasado 29 de mayo de 2017, y  apareció muerto cinco días después en la localidad de Usme, en el sur de Bogotá.

De acuerdo con las autoridades, el taxista metió en una bolsa el cadáver del médico y lo tiró en una zona boscosa de ese sector.

Por este caso, meses atrás, fueron capturadas otras tres personas, sobre las cuales aún no se conoce ninguna decisión judicial.