La mujer era enfermera de profesión y agredió a su esposo e hijos en el apartamento en donde vivían, en el barrio Primavera, localidad de Puente Aranda, y los hechos fueron narrados por el juez, según informó Noticias RCN.

“La enfermera Gloria Aydé Huertas tomó un arma cortopunzante, atacó a su esposo, quien en ese momento estaba ebrio sobre un sillón de la sala de su casa, y para ocultar el delito y no dejar testigos se dirigió a la habitación de sus hijos de 7 y 10 años y los asesinó fríamente, ante el clamor y el llanto desesperado de los niños”, dijo.

El juez aseguró que esta mujer actuó llevada por los celos y que no tuvo compasión con su familia, pues para el momento de los hechos los dos menores estaban durmiendo en su habitación. Huertas, de acuerdo con el noticiero, admitió haber asesinado a su esposo, el patrullero Iván Arturo Zorro, delitos por los que fue condenada a 50 años de cárcel.

Pero, ¿qué llevó a esta mujer a reaccionar de esa forma? Pues la versión que dio la Fiscalía, dos semanas después de los hechos, fue que Huertas Riaño había regresado a la casa junto con su esposo patrullero de una taberna, en donde estuvieron consumiendo licor y hablando de la difícil situación sentimental que atravesaban.

Este escenario, se lee en un comunicado del ente acusador, “generó una discusión por celos, ya que la mujer tenía la sospecha de que su compañero le era infiel”.

Y así fue, pues Noticias RCN dijo que Huertas le recriminó a la víctima que ya sabía quién era esa mujer y dónde vivía, y que le hizo “45 llamadas telefónicas” para comprobar si era verdad la infidelidad.

Aunque en un principio la mujer les aseguró a las autoridades que su esposo había asesinado a los dos niños y que ella se defendió, al final se comprobó que era mentira porque Zorro no tenía rastros de sangre en sus manos.

La hoy condenada tuvo que ser llevada a un hospital debido a que se causó heridas en sus manos, cuello y pecho para simular una agresión.

“Fue un acto increíble, abominable, que solo cabe en la cabeza de una mujer desquiciada, sin valores, sin el mínimo respeto a la vida de sus propios hijos”, concluyó la Fiscalía, citada por el noticiero.