A través de esa oficina, la cementera habría tenido información reservada  o estratégica para sus negocios en el país, manifestó Dávila en Semana.

“El testigo dice que se trataba de ‘una división al interior de Cemex, en la cual se obtenía información privilegiada, se realizaban seguimientos de personas, como también se obtenía información protegida, de la competencia, ejecutivos y funcionarios públicos’”, subrayó la columnista.

Dávila indicó  que el caso de Cemex en Colombia debería tener connotaciones de “escándalo” por los millonarios aportes que habría hecho a las campañas de Juan Manuel Santos y Germán Vargas Lleras, mientras era contratista del Estado.

La columnista señaló, por ejemplo, que en 2012 la cementera estrenó una nueva línea de negocios con un contrato por 229.000 millones de pesos con el Ministerio de Vivienda y que antes de ganar esa licitación Carlos Jacks, el entonces presidente de Cemex en el país, visitó 3 veces la Casa de Nariño.

Y agregó que la cementera le apostó a la reelección del expresidente Santos en 2014 con un generoso aporte de un millón de dólares, que fue distribuido entre los partidos de Gobierno.

Y destaca el supuesto paseo de lujo en México que habrían tenido Germán Vargas Lleras y el exministro Luis Felipe Henao junto a Jacks, el empresario y enlace de Cemex en Colombia.