Duzán se refiere en su texto al caso del exsuperintendente de Industria y Comercio Pablo Felipe Robledo y el delegado de Competencia de esa misma entidad Jorge Sánchez, a quienes, por orden de Carrillo, la Procuraduría les reabrió una investigación.

Robledo y Sánchez, recuerda Duzán, cuando aún estaban en la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), cometieron el “sacrilegio” de formular pliego de cargos contra los directivos de Odebrecht y del Grupo Aval porque encontraron que la Ruta del Sol 2 fue obtenida a través de sobornos.

Pero es no fue todo. “La investigación tocó el curubito”, dice Duzán, porque también fueron imputados José Elías Melo, Diego Solano y Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez (hijo de Luis Carlos Sarmiento Angulo).

“Por primera vez una investigación le atribuía responsabilidad al Grupo Aval y a sus altos directivos y desestimaba la tesis abrazada por dicho grupo y por la Fiscalía de NHM [Néstor Humberto Martínez] de que Aval había sido […] una víctima de Odebrecht”, escribe Duzán. “Esta decisión causó tal escozor, que precipitó la salida del superintendente Robledo”.

Tres meses después, el abogado del Grupo Aval, Jaime Lombana, presentó una denuncia contra Robledo y Sánchez ante la Procuraduría y la Fiscalía por prevaricato y extralimitación de funciones. Pero “un procurador delegado decidió que no había méritos para el inicio de una investigación y dictó auto inhibitorio”, sigue exponiendo Duzán.

Sin embargo, el procurador Carrillo “ordenó […] revocar el inhibitorio y volver a evaluar la denuncia, sin que se encontrara una prueba nueva”, subraya la columnista. “Sorprende que el […] procurador […] atienda tan diligentemente las solicitudes del apoderado de Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez para empapelar a exfuncionarios cuyas decisiones han coincidido plenamente con las de otras autoridades”.

“Resultaría descabellado que los exfuncionarios que ordenaron terminar un contrato obtenido gracias a un soborno, vayan a quedar crucificados por […] las gestiones que hacen los abogados de sus investigados, diligentemente atendidas por el procurador Carrillo”, lamenta Duzán.

“No hay que olvidar que […] Carrillo está impedido para conocer de Odebrecht, porque él también trabajó para el grupo Aval”, advierte la columnista. “Si ello es así, no se explica por qué atendió la solicitud del abogado de Luis Carlos Sarmiento G. en vez de declararse impedido como él mismo se lo ha reclamado al fiscal Martínez Neira”.

Duzán asegura que “acatando la orden de Carrillo, en tan solo un día, su delegada les abrió investigación” a Robledo y Sánchez.