En entrevista con Semana, López reconoció que la Policía quedó prácticamente “acéfala” entre las 6 y las 8 de la noche del pasado 10 de septiembre por una situación que calificó como “garcíamarquiana”.

La mandataria capitalina recordó que la jefatura de la Policía Metropolitana de Bogotá lleva un mes en interinidad porque el comandante, general Óscar Gómez Heredia, tiene COVID-19 e incluso ha estado en cuidados intensivos por la enfermedad.

Ese día, por lo tanto, López cuenta que “estaba a cargo el coronel Sarmiento, segundo de la Mebog [Policía Metropolitana de Bogotá]”, y que se reuniría con el general Jorge Luis Vargas, director de Seguridad Ciudadana, en una mesa de derechos humanos para evaluar la situación. Fue este último el que le dijo que habían asignado a un “general Danilo algo para que la apoye”.

Sin embargo, en cuestión de instantes, mientras la alcaldesa se preparaba para la reunión, Vargas le advirtió que había un problema con el anuncio que le acababa de hacer: “Alcaldesa, qué pena con usted, pero le acaban de informar al general Danilo que tiene COVID. ¡En ese instante, estando aquí!”, narra la alcaldesa, recordando la estupefacción con la que recibió la noticia.

Aunque pidió soluciones, López dice que Vargas solo le pudo dejar “unos coroneles a cargo” mientras él y Sarmiento se dirigían al comando de la Policía Metropolitana y al Puesto de Mando Unificado nacional, respectivamente. Sin embargo, en el lapso siguiente de 6 a 8:30 de la noche, la alcaldesa dice que “no se sabía quién estaba al frente de la Mebog, cuando estaban vandalizando los CAI.

Esta es el segmento de la entrevista en el que se refiere al tema: