Este miércoles, en una audiencia ante la Jurisdicción Especial de Paz, Rodrigo Londoño Echeverry admitió que entre los planes de la cúpula de la extinta guerrilla estuvo atentar contra la vida de Juan Manuel Santos, cuando recién comenzaba el proceso de paz.

Sin embargo, detalló Londoño o ‘Timochenko’ ante los magistrados de la JEP, se discutió mejor esa posibilidad y ‘Alfonso Cano’ “tomó la decisión de que no se iba a ejecutar porque no sería ético actuar contra una persona con la cual se estaba dialogando”.

El expresidente decidió responder la revelación. Señaló que hubo otros planes de atentado y no consideró que hubiesen faltado a la ética de haberlo ejecutado, pues —como lo ha dicho en varias ocasiones— se acordó negociar sin dejar de combatir:

“No fue el único [atentado] y no hubiera sido ‘antiético’. Yo mismo impuse las reglas de juego, que ustedes aceptaron: negociamos en medio de la guerra como si no hubiera guerra, y seguimos en la guerra como si no hubiese negociación”.

Pero Santos fue más allá y reconoció que fueron las Farc las que las que “siempre pidieron un cese al fuego” y fue él quien se negó argumentando que ese escenario solo se daría cuando hubiese “acuerdos concretos”, y añadió:

“Recuerdo que específicamente les dije que matarme a mí sería parte de las reglas de juego, y —por supuesto— viceversa. Por eso no hubiera sido antiético, pero agradezco el gesto”.

Incluso recordó que él autorizó operaciones contra todo el secretario de las Farc incluyendo, justamente, a Alfonso Cano —que cayó en un operativo militar en noviembre de 2011—.

El exmandatario aprovechó también para sacar pecho por algunos de los golpes que concretó mientras fue ministro de Defensa de Álvaro Uribe y reseñó que “más de treinta de sus comandantes fueron capturados o dados de baja”, y le habló directamente a ‘Timochenko’ sobre su búsqueda durante su época en el monte: “Contra usted nunca tuvimos la inteligencia suficiente, pero lo habría autorizado. Eran las reglas de la guerra, esa abominable guerra que en buena hora terminamos”.

Y también tuvo tiempo para su propia confesión, aunque a medias:

“Hubo un operativo contra un miembro del secretariado que no autoricé. Algún día contaré de quién se trata y por qué”.

Santos decidió incluir su comentario en una respuesta a otra carta que le había escrito Londoño acerca de la implementación del Acuerdo de Paz y los asesinatos a excombatientes.

Por eso, para cerrar la misiva, Santos destacó las negociaciones y que ahora estén “juntos luchando por la paz” y se mostró como el escudero del documento que ambos firmaron el primero de diciembre de 2016 en el Teatro Colón, de Bogotá:

“Así como los combatí sin tregua ni cuartel, ahora defenderé sus vidas y los acuerdos a capa y espada. Porque no solo es la palabra empeñada del Estado colombiano, que todos estamos obligados a cumplir, sino porque es lo correcto”.

Y quiso cerrar recordando que, en su opinión, Colombia debía a actuar responsablemente y por encima de los intereses políticos. Por eso, se mostró dispuesto a tener una reunión con Duque para hablar de la paz, aunque confesó que no tiene la mejor relación con él.

Carta de Juan Manuel Santos a ‘Timochenko’:

Carta de ‘Timochenko‘ a Juan Manuel Santos: